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La mejora de la accesibilidad en el Casco Alto debe esperar

C.M.
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La redacción del proyecto tiene un coste de 23.000 euros y se tuvo que anular la licitación de noviembre

Vista de la calle Subida de San Miguel, en la que se quiere eliminar una fila de aparcamiento. - Foto: Patricia

La mejora de la accesibilidad en el Casco Alto tendrá que esperar. El Área de Vías Públicas convocó un concurso para redactar el proyecto que permitiera intervenir en las calles Las Tahonas, San Miguel, Subida San Miguel, Consulado y Camino del Gallego en noviembre del año pasado pero ahora se ha conocido que tuvo que anularse. La razón es que «no existía crédito adecuado y suficiente» en el Presupuesto, de modo que tendrá que realizarse una nueva convocatoria. 

La partida de 23.000 euros por la que saldrá a concurso se ha incluido en la modificación presupuestaria que el jueves aprobó el Pleno y que entrará en vigor cuando se publique en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). El proyecto de intervención en estas calles ya podía estar redactado, dado que el plazo de ejecución de los trabajos era de cuatro meses, pero ahora hay que volver a realizar todo el procedimiento administrativo de aprobación de los pliegos, fiscalización, envío a la plataforma de contratación, inicio del plazo de presentación de ofertas, recepción y adjudicación. De modo, que lo es obra propiamente dicha se tendría que dejar ya para 2023. 

El objetivo de esta intervención en el Casco Alto es que estas calles cuenten con aceras accesibles, se mejore su iluminación y se redistribuyan las zonas de aparcamiento aunque ello traerá como consecuencia la eliminación de plazas de aparcamiento. En el caso de la subida de San Miguel ya se trasladó a los vecinos que se eliminará la opción de poder dejar coches en uno de los lados, lo que supondrá quedarse con entre 20 y 26 plazas menos.

En principio en el resto de las calles se mantendrían las plazas, dado que en 2015 ya se eliminó también la posibilidad de estacionar en uno de los lados de Consulado y Subida del Gallego (paralela y perpendicular a San Francisco, respectivamente) y Tahonas por razones de seguridad al no permitir el paso de vehículos de emergencias.

Los residentes en el entorno no están de acuerdo con la supresión de aparcamientos y reclaman alternativas. La posibilidad de implantar la zona azul suscitó controversias y se frenó el proyecto.