Irresistibles tentaciones por su sabor y tradición

R.E.M.
-

Buñuelos, huesos y pajaritas regresan como siempre por estas fechas a las pastelerías con el mismo éxito en ventas aunque con porciones más pequeñas al no reunirse tantas personas

Huesos de santo de múltiples sabores y más «atractivos visualmente» para atraer a los más pequeños. - Foto: Christian Castrillo

GALERÍA

Una tradición muy dulce

Entre las tradiciones de la festividad de Todos los Santos la repostería tiene un espacio fundamental que no se desgasta con el paso de los años. Los escaparates de las pastelerías se convierten habitualmente en un lugar perfecto para observar las tentaciones y acabar cayendo. Más aún estos días donde buñuelos, huesos y pajaritas se llevaban todas las miradas.

Únicamente se dejan ver por estas señaladas fechas y resistirse a un capricho tan dulce parece impensable. Así lo demostraba la gran afluencia de gente que mostraban estos establecimientos de la ciudad ayer y lo confirmaban unos dependientes que no bajaban el ritmo para atender a sus clientes.

Sin embargo, los nuevos hábitos de vida impuestos por la crisis del coronavirus también se han introducido en este ámbito. La recomendación de evitar las grandes reuniones ha provocado que se vea afectada la forma de comprar en la pastelería, y no hablamos solo de ir con mascarilla y mantener la distancia de seguridad, ya que las porciones que se piden ahora son algo inferiores a las que se buscaban otras veces. Así lo cuenta Gonzalo Arribas, de la pastelería Pinillos, que reconoce que a pesar de trabajar con paquetes más pequeños e individuales el éxito de ventas se mantiene al mismo nivel de siempre.

La afluencia de personas se intensificó durante la mañana de ayer en las pastelerías de la ciudad, aunque quienes allí trabajan reconocían no sorprenderse puesto que siempre la gente responde muy bien a esta tradición. Aunque como expresa Patricia García, de pastelería Silma, este año incluso están recibiendo «un poco más» de clientela, ya que cree que como no se puede salir mucho «la gente se da el capricho en casa».

Los buñuelos vuelven a demostrar que no tienen rival y siguen en cabeza como los más vendidos, ya sean rellenos de crema, trufa o nata (...)

(Reportaje completo, en la edición impresa de Diario de Burgos de este lunes)