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El Gobierno rechaza su disolución "unilateral" en Sudán

Europa Press
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Las manifestaciones en Jartum han sido respondidas por las fuerzas de seguridad con el uso de fuego real y han dejado, al menos, cuatro muertos

Abdalá Hamdok encabeza el Gobierno de transición del país

El Gobierno de transición encabezado por Abdalá Hamdok ha rechazado la decisión "unilateral" del presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan, de disolver tanto este organismo como el Ejecutivo y ha resaltado que "aún es la autoridad legítima" en Sudán.

"El Gobierno de transición encabezado por Hamdok, que fue secuestrado por fuerzas militares junto a varios de sus ministros y se encuentra en paradero desconocido desde el lunes 25 de octubre, es aún la autoridad de transición legítima en el país", ha indicado el Ministerio de Información en un comunicado.

"Todas las medidas y decisiones unilaterales adoptadas por el componente militar carecen de base constitucional alguna y violan la ley, por lo que son consideradas un crimen por el que tendrán que rendir cuentas, según las leyes vigentes en el país", ha manifestado.

Así, el documento incide en que "los Documentos Constitucional de 2019 y su enmienda de 2020 --tras el acuerdo de paz con varios grupos rebeldes-- dejan la capacidad de declarar el estado de emergencia bajo competencias del primer ministro y no da a ninguna otra parte, al margen del Consejo Legislativo, el derecho a disolver las instituciones de transición".

"Reclamamos al componente militar la liberación inmediata del primer ministro y de todos los funcionarios detenidos y les hacemos totalmente responsable de la seguridad de los miembros del Gobierno y del Consejo Soberano de Transición", ha resaltado.

Por otra parte, ha aplaudido a los sudaneses que han salido a las calles para protestar contra el golpe de Estado y ha hecho hincapié en "la necesidad de ceñirse a los medios pacíficos de resistencia", al tiempo que ha expresado sus condolencias por la muerte de manifestantes por disparos de las fuerzas de seguridad en la capital, Jartum.

En este sentido, ha pedido a la Fiscalía "investigaciones inmediatas" en torno a las "denuncias de violaciones y ataques contra estudiantes en residencias universitarias" y ha aplaudido la reacción internacional a la asonada, condenada por organismos como Naciones Unidas, la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la Liga Árabe.

"Aplaudimos también las posturas firmes y sinceras de los países occidentales y de los países amigos y hermanos en la región, que han condenado y rechazado el golpe y el derrocamiento militar de la elección del pueblo sudanés", ha apuntado el texto, publicado a través de la cuenta del Ministerio en la red social Facebook.

Por último, el Ejecutivo de Hamdok ha expresado su "rechazo a los golpes militares que llevan al país de vuelta a la casilla del totalitarismo y las alianzas militares brutales". "Declaramos nuestra posición firme en apoyo a las elecciones dictadas por el pueblo, que guían nuestra lucha para trabajar para restaurar el camino político que lleve a un mandato civil y gobernanza", ha dicho, antes de resaltar que el objetivo debe ser "una transferencia pacífica del poder".

El comunicado ha sido publicado en respuesta al anuncio de Al Burhan sobre la disolución del Consejo Soberano de Transición y el Gobierno de Hamdok, detenido el lunes después de negarse a apoyar la asonada en marcha y trasladado a paradero desconocido, sin que el Ejército haya dado detalles sobre su estado.

Al Burhan anunció además la declaración del estado de emergencia, la suspensión de varios artículos del Documento Constitucional pactado en agosto de 2019 entre civiles y militares tras la asonada que derrocó en abril de ese año al entonces presidente, Omar Hasán al Bashir, así como el cese de los gobernadores provinciales.

Asimismo, congeló las actividades del Comité para la Retirada del Empoderamiento y Recuperación de Fondos Públicos, antes de argumentar que las recientes divisiones en las autoridades de transición suponían una "amenaza" para el país y defender que el Ejército ha actuado para "preservar" la revolución.

 

Al menos cuatro muertos 

La detención de Hamdok se vio seguida por un comunicado del Ministerio de Información en el que aseguraba que el primer ministro había hecho un llamamiento a "ocupar las calles" para "defender la revolución", al tiempo que denunció "una ruptura del documento constitucional" y "un golpe contra los avances de la revolución por la que el pueblo se sacrificó para buscar libertad, paz y justicia".

Inmediatamente después se registraron diversas manifestaciones en Jartum ante las que las fuerzas de seguridad respondieron con el uso de fuego real, dejando al menos cuatro muertos, según el último balance facilitado por el Comité Central de Doctores de Sudán (CCDS).

El organismo ha indicado en un mensaje en Facebook que la última víctima mortal es Mohamed Abdelrahim y ha agregado que "fue tiroteado por las fuerzas del golpe del Consejo Militar". "Gloria y eternidad a los mártires y victoria a nuestro pueblo de resistencia", ha añadido.

Por su parte, las organizaciones civiles, lideradas por la coalición Fuerzas para la Libertad y el Cambio (FFC), han secundado el llamamiento de Hamdok a la desobediencia civil contra la asonada liderada por Al Burhan, mientras que diversos colectivos, entre ellos médicos y funcionarios, se han declarado en huelga.

Sudán fue escenario a mediados de septiembre de un intento de golpe de Estado, según apuntaron las autoridades de transición, a cargo de un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas supuestamente vinculados con Al Bashir.

Las autoridades de transición fueron instauradas tras un acuerdo entre la junta militar anterior, surgida tras el golpe de Estado de 2019, y diversas organizaciones civiles y formaciones políticas opositoras. Este Gobierno ha iniciado una batería de reformas sociales y económicas y ha alcanzado un acuerdo de paz con importantes grupos rebeldes de Darfur y otras zonas del país.

Sin embargo, la intentona de septiembre derivó en un intercambio de críticas y acusaciones entre los elementos civiles y militares que ha ahondado la crisis política, incluidas peticiones por parte de Al Burhan para disolver el Gobierno, que han derivado en los últimos días en manifestaciones enfrentadas a favor de las autoridades de transición y el Ejército.