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Vilviestre recupera su bazar

B.A.
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Ana Esther Pablo abrirá este sábado en la Plaza Mayor El rincón de Ana, con el que toma el testigo de Emi, quien cerró su emblemática tienda-estanco-papelería-mercería la pasada Nochevieja tras casi medio siglo

Ana Esther Pablo colocando algunos de los artículos que venderá en su nueva tienda. - Foto: F2 Estudio Rebeca Ruiz

El destino es caprichoso. A veces basta con echar la vista atrás solo tres meses para comprobarlo. A finales de 2021, 'la Emi', como se conoce en Vilviestre del Pinar a Emiliana Mediavilla, cerró su negocio (estanco, mercería, droguería, papelería...) tras casi medio siglo tras el mostrador. En su último día, en el que recibió el cariño de su pueblo a modo de despedida, Ana Esther Pablo le leyó: «Qué decir de tus productos, lo mismo nos vendías unas bragas que una cazuela. Eso sí todo 'ideal'. Tú sí que eres ideal y única». Esa noche Emi también deseó en alto que ojalá alguien se quedara con la tienda para seguir prestando el servicio al pueblo. Y es que a veces esos ojalás se convierten en realidad. Ana Esther abrirá este sábado en Vilviestre una nueva tienda, donde recogerá parte del 'legado' de Emi. «El día que ella cerró ni se me había pasado por la imaginación abrir un negocio», reconoce Ana.

Fue semanas después, en casa, cuando echó algo en falta y se disponía a visitar a Emi, como otras muchas veces, para comprarlo. «Todavía no nos habíamos acostumbrado a que había cerrado, y ese día me pregunté, ¿y si pongo yo una tienda? Y mi marido me contestó: pues ponla». La idea se quedó latente y los ánimos de su pareja continuaron: «Te veo muy ilusionada y como no lo hagas te vas a arrepentir toda la vida». El siguiente paso fue buscar un local -la tienda de Emi estaba en su propia casa- y lo encontró en la plaza del pueblo, en un inmueble donde estuvo la oficina de Caja Círculo.

Allí se afana estos días en terminar de adecuar este espacio -ha puesto el suelo de madera, instalado baldas y pintado, entre otras mejoras- y en ir colocando la diversidad de productos que pondrá a disposición de los clientes. «Tendré ropa interior, pijamas, revistas, material de papelería, sábanas, chuches, refrescos...», enumera esta emprendedora, que también ofrecerá otros artículos por catálogo. «Un poco lo que ya tenía Emi y otras cosas que he decidido ofrecer, como pequeños artículos para regalo: bolsos, fulares, bisutería, velas, tazas, marcos para fotos, mantas y dudús para bebés y algún juguete», relata la mujer, siendo muy consciente de que su negocio se encuentra en el medio rural y de que las ventas por internet están muy presentes.

apoyo del pueblo. La noticia ha sido muy bien acogida por los vecinos, «están expectantes, me van preguntando que cuando voy a abrir y ese calor que me han mostrado me ha ayudado», y también por toda su familia, que la han apoyado mucho desde el principio. «Mi hija mayor, Beatriz, y mi yerno Raúl han sido de gran ayuda. Ella ha restaurado unas vitrinas que pondré en la tienda y un mueble del salón de mis padres que será el mostrador. Tienen más de 60 años», puntualiza. También ha sentido el aliento de Emi y su marido. «Después de contar mi decisión en el entorno familiar lo hablé con ella. Al principio se sorprendió, pero me está ayudando mucho. Me ha dado información que no se paga con dinero, como es el contacto de sus proveedores», comenta contenta ante esta nueva etapa que emprende tras dejar atrás su empleo.

El rincón de Ana, como se llamará este espacio donde se podrá comprar tanto un lápiz, como unas tiritas, una revista, un perfume, unos chicles, detergente o un cubo para la fregona, estará abierto de lunes a viernes mañana y tarde y los sábados por la mañana. Y en unos de esos caprichoso del destino, así es como esta especie de gran bazar vuelve a Vilviestre. «Lo que más ilusión me hace es poder seguir ofreciendo este servicio al pueblo».