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«Ojalá no nos juguemos la temporada en el último partido»

CARMELO PALACIOS
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ENTREVISTA | Xavi Rabaseda ha pasado de conquistar tres títulos con el Hereda San Pablo a pelear por la permanencia. El alero catalán reconoce que «estamos en una situación complicada y jugando bonito no se sale de esta situación»

Xavi Rabaseda, alero del Hereda San Pablo Burgos. - Foto: Valdivielso

Desde que aterrizó en Burgos procedente de Gran Canaria en el verano de 2020, Xavi Rabaseda ha vivido una época de ensueño con la conquista de tres títulos internacionales y la participación del Hereda San Pablo en la Copa del Rey y el play off por el título de la Liga Endesa. Era algo impensable cuando firmó. Sin embargo, el guion ha dado un giro radical en la presente campaña y el equipo burgalés se ha visto condenado a pelear por la permanencia. Una situación complicada por la que ya ha pasado el alero azulón a lo largo de su dilatada carrera y de la que se muestra convencido de que se puede salir, aunque augura una larga batalla por la permanencia.

Cada vez queda menos y la clasificación está más apretada, ¿hace cábalas de cuántas victorias harán falta para salvarse?
Yo, personalmente, no. He trabajado con un psicólogo durante mi carrera que decía que 'el que cuenta se descuenta'. Empiezas a pensar en ganar aquí o allí y al final pierdes el foco y el objetivo. Cuanto menos pensemos y nos centremos en el siguiente partido, mejor. Todos los encuentros son igual de importantes.

Pero el de este sábado (18.00 horas) ante el Zaragoza y en el Coliseum supongo que está marcado en rojo en el calendario...
Todo el mundo sabe de la importancia, pero quedan muchos partidos. Recuerdo una temporada en la que el Joventut lo tenía casi todo perdido a falta de 10 jornadas y ganó siete  u ocho seguidos y se salvó. El Manresa venció en la pista del Real Madrid para salvarse en la última jornada. Todo puede pasar. Ahora mismo, lo mejor es que dependemos de nosotros mismos y estamos en una buena dinámica. El grupo cada vez entiende más y mejor cómo queremos jugar para ganar.

Por lo que comenta, lo de sellar la permanencia va para largo, ¿cree que incluso podría resolverse en el último partido ante el Fuenlabrada en el Coliseum?
Es posible. Ya te digo que todos los partidos son igual de importantes y ojalá no tengamos que jugarnos toda la temporada en el último partido, pero puede pasar. Espero que podamos hacer los deberes antes.

Siete de los 11 compromisos que le quedan al Hereda San Pablo son en casa, ¿puede ser el Coliseum un factor clave en la salvación?
Sé que la afición va a estar con nosotros hasta el final y no nos va a fallar, así que estoy tranquilo en ese aspecto. Personalmente, me pesa no haber podido disfrutar con ellos lo bien que fue el año pasado, así que intento que puedan disfrutar este año y eso también me ha llevado a una presión añadida a la hora de querer que todo saliese muy bien. Hay una frustración interna cuando las cosas no van bien y no puedes devolver todo lo que te han dado, pero vamos a ir todos a una para que esto funcione y Burgos se pueda mantener en la ACB. 

Se ha pasado de ser el rey de Europa a luchar por salvación en solo unos meses, ¿le ha costado mucho asimilar este nuevo escenario?
Nadie se lo esperaba, pero es la situación que hay. Nos hemos metido nosotros y es responsabilidad de todos trabajar para salir.

¿Cómo se ha llegado a este punto?
Es muy difícil encontrar una explicación de por qué no han salido las cosas, al igual de por qué el año pasado fue tan bien. Por ejemplo, el Manresa ha cambiado todo el equipo y va a como un cohete este curso. Hay veces que las piezas encajan a la perfección y otras no. Este año empezamos con el pie izquierdo: Renfroe no estaba, Nikolic jugó más de lo que se esperaba después de los Juegos Olímpicos, algunos fichajes no encajaron... Todo influyó, pero no hay una clave. Lo importante es: ¿qué hacemos para solucionarlo?

Ya estuvo en una situación parecida con el Estudiantes en la campaña 2013/14, ¿qué similitudes o diferencias ve entre los dos proyectos?
Cada temporada y cada proyecto es diferente. Hay que estar preparado para ver dónde estamos y lo que nos jugamos. Al final, los jugadores que llevamos más tiempo en la liga sabemos que el hecho de que tu equipo descienda no es buena noticia para nadie, da igual dónde vayas a jugar la próxima temporada. A lo mejor hace unas semanas pensábamos que era una situación transitoria de la que se iba a salir, pero ahora el vestuario es consciente de que hay que salir de ahí cuanto antes.

El Fuenlabrada ganó al Murcia la jornada pasada y el Obradoiro al Baskonia hace dos, ¿cómo ve a los rivales directos?, ¿se espera más sorpresas de ese tipo?
Todos los equipos van a apretar y ganar partidos que no se esperan, así que cuanto antes empecemos a conseguir victorias nosotros, mejor.

¿Les han hecho mucho daño las dos últimas derrotas ante el Real Madrid y el Tenerife?
Son equipos difíciles, pero no podemos dejar pasar ningún partido. Al final, da igual lo complicado que sea el rival. Son oportunidades que todos tenemos y que hay que aprovechar. Por ejemplo, el Andorra y el Manresa ganaron al Real Madrid.

¿Qué ocurrió en el tramo final del duelo contra el Tenerife para que el equipo desapareciera?
Estuvimos bien 32 minutos y eso que ellos metieron tiros de mucho mérito. Recuerdo estar remando y recibir un triple a tabla de Sastre o de jugadores que no acostumbran a estar tan acertados. Fue un jarro de agua fría que te va cayendo en una situación que no es fácil, pero hay que olvidar ese partido cuanto antes y preparar el próximo.

Hubo mucha polémica con los árbitros y se le vio muy enfadado, ¿cree que fueron determinantes sus decisiones en el Santiago Martín?
Me enfado muy fácilmente. También me pasó contra el Real Madrid y vi otra técnica. Yo veo desde el banquillo que el balón toca el aro, poco pero lo toca, y que el último en tocar la pelota cuando sale es claramente Shermadini, como se ha podido comprobar en las repeticiones. Lo único que pido es que lo revisen porque tenemos las herramientas para que la liga sea mejor. Para mí fue una situación decisiva porque, a partir de ahí, nos hicieron un parcial de 22-2. De un balón que era nuestro pasamos a una técnica, un triple, una pérdida y otro triple. De estar en el partido a irse siete abajo.

Y en el encuentro contra el Real Madrid no hubo opciones. Su entrenador, Paco Olmos, dijo que faltó que todos tuvieran el espíritu de Xavi Rabaseda...
Necesitamos el espíritu de todos. Solo con el mío no vamos a solucionar nada. Intento dar el máximo y tirar de donde puedo porque estamos en una situación complicada y jugando bonito no se sale de esta situación. No hemos jugado bonito en todo el año, así que dudo mucho que en los últimos diez partidos -con todo lo que nos jugamos y la tensión que vamos a tener- seamos capaces de jugar bonito. Van a ser partidos trabados, difíciles, donde no van a salir las cosas, donde vamos a tener malos momentos y es ahí donde hay que dar un paso adelante, salir del mal trago y ganar, que al final es lo que nos importa.

¿Qué cree que está aportando Olmos desde su llegada?
Está muy identificado con la realidad en la que estamos y, además, el hecho de que haya dejado una zona de confort en Lugo para venir aquí a intentar ayudar al proyecto dice mucho de lo comprometido que está con el club. Creo que eso ha influido en cómo el equipo ha respondido.