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Los técnicos dicen que lejías El Cid no está en ruina

C.M.
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La estructura de los tres edificios está en buenas condiciones aunque varias partes del tejado presentan hundimientos y se recomienda su reparación

La antigua fábrica está ubicada en la calle Los Colonia, en el barrio de El Crucero. - Foto: Alberto Rodrigo

El Ayuntamiento ya tiene sobre la mesa el informe del estado en el que se encuentran los tres edificios que conforman la antigua fábrica de lejías El Cid, ubicada en la calle Los Colonia, y la conclusión es que no están en ruina aunque sería necesario realizar actuaciones de mejora del estado de algunas zonas de la cubierta al presentar hundimientos. 

Tras obtener la orden judicial, técnicos de la sección de Obras accedieron a los inmuebles hace unas semanas acompañados por el jefe de Bomberos y dos agentes de la Policía Local para inspeccionar las instalaciones ante las reiteradas quejas de los vecinos y la inacción de los propietarios, algunos en paradero desconocido, y una subasta fallida, razones por las que el área de Licencias decidió tomar cartas en el asunto.

En la primera edificación, la situada a pie de la calle Los Colonia, se han observado múltiples objetos y enseres acumulados y mucha suciedad, así como antiguos aljibes de microcemento. En la segunda edificación, una nave diáfaba con una entreplanta, hay varios vehículos y se observa un paso abovedado de ladrillo en lo que antaño pudo ser un almacén subterráneo. 

Finalmente, la tercera edificación era la antigua vivienda de los propietarios. Tiene dos plantas y a ella se accede por una escalera. Es la zona que está okupada y, según consta en el informe, en el momento de la visita técnica había al menos tres personas. No cuenta con suministro eléctrico aunque tiene placas fotovoltáicas, que no cuentan con permiso de instalación. 

Según el informe, en la primera edificación no se aprecian daños en el cerramiento de la fachada ni elementos susceptibles de desprendimiento o amenaza para los viandantes aunque sí hay tres zonas en la cubierta de 10 a 12 metros cuadrados cada una que presentan hundimientos, que se producen hacia el interior. Los otros dos inmuebles no presentan problemas estructurales. 

En el informe se recuerda la obligación de la propiedad de mantener el edificio en condiciones de seguridad, salubridad y ornato, como se establece en el Plan General de Ordenación Urbana (artículo 199) pero no se va más allá. De modo, que el Ayuntamiento tiene complicado adoptar una solución, dado que los propietarios no atienden a los requerimiento y sobre el  inmueble pesan numerosas deudas de la Seguridad Social, que incluso lo trato de subastar pero sin éxito.  

El concejal de Licencias, Julio Rodríguez-Vigil, reconoce que el inmueble está en «un estado de higiene lamentable» pero el informe técnico determina que no está en ruina y se encuentra okupado. «La ley de okupación nos impide poder actuar». 

Desde el año 2008, el Ayuntamiento lleva requiriendo a los propietarios (en su día Construcciones Dinco, que luego entró en concurso) que limpiara y cerrara la antigua fábrica pero hicieron caso omiso. Ya desde esa fecha fue okupado el edificio. Ocho años después exigieron el arreglo del tejado al desplomarse parte de él pero no hubo movimiento alguno. Los okupas colocaron unas placas metálicas para tapar los agujeros que en algunos casos han salido volando por el viento. También instalaron paneles solares sin ningún tipo de permiso del Ayuntamiento. 

La Agencia Tributaria sacó a subasta el inmueble en septiembre del año pasado debido a los impagos de los propietarios pero resultó desierta. El PGOU permite construir una veintena de viviendas.