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Carla Martín

Plaza Mayor

Carla Martín


Nuestro escaparate

30/08/2022

El polémico debate sobre el apagado o no de los escaparates como medida de ahorro energético ha desatado, estos días, fuertes críticas entre los que de repente consideran que sin la luz de los comercios las calles quedan peligrosamente vacías, tristes y oscuras. Me imagino que esas mismas personas son las pocas que quedan comprando habitualmente en las tiendas de barrio que sobreviven entre tanto producto barato de supermercado. Porque ya lo decía la Zona G en el eslogan de sus últimas campañas: 'sin comercio, el barrio se apaga'. Resulta curioso, sin embargo, que la oscuridad en nuestros escaparates moleste solamente cuando se produce a partir de las diez de la noche y no cuando lo hace de manera permanente.

Parece lógico que los dependientes apaguen las luces cuando las tiendas quedan vacías, igual que lo hacemos nosotros cuando nos marchamos de casa o de la oficina y parece lógico también que la seguridad en las calles dependa del alumbrado municipal y no de que esta papelería o aquella floristería mantengan o no encendido su escaparate por la noche. Escaparates que, por cierto, hoy en día casi nadie se para a mirar, ni siquiera durante el día.

Lo mismo ocurre con la regulación de la temperatura en los interiores. Pensemos hasta qué punto es lógico vestir mangar corta, en pleno invierno, en nuestras casas o entrar en una tienda de ropa, un tren o un centro comercial y quedarnos completamente helados en verano.

Nunca he entendido tampoco la necesidad de vestir traje con 40 grados, sudando lo que no está escrito, porque lo importante es la apariencia y no los chorretones que bajan por la espalda. Cambiemos los cánones de la elegancia, de una vez por todas, con crisis energética o sin ella.

Cualquier cosa basta para la crítica, eso ya lo sabemos, lo vemos cada día. Muy pocos halagos, al menos en público, y demasiadas críticas vacías. Escribo esta columna desde la oficina, en camisa, con una temperatura exterior de 36 grados y el aire acondicionado a 27 y les aseguro que cumplir no cuesta tanto. Hagámoslo, de vez en cuando, a ver qué pasa.