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«Temo el 'café para todos' con los fondos europeos»

G. Arce
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El presidente y consejero delegado de Hiperbaric, líder de la patronal burgalesa del Metal, analiza el momento por el que atraviesa el sector, marcado por la llegada de los fondos europeos y una apuesta firme por la reindustrialización del continente

Andrés Hernando. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Acaba de firmar su primer convenio del Metal como presidente de Femebur (cargo que asumió en noviembre de 2018) y, pese a todo lo que está cayendo, no le faltan razones para el optimismo. Andrés Hernando, ingeniero industrial burgalés del 57, asegura que la pandemia ha roto todos los esquemas de la industria pero, lejos de ver un desastre en todo ello, intuye muchas oportunidades para el desarrollo de Burgos. La virtud de nuestra economía, reflexiona, es su diversidad, lo que evita que las empresas malgasten su tiempo «partiéndose los brazos» como competidoras y lo puedan invertir en cooperar unas con otras. «Esta es una ventaja que tenemos y que debemos poner sobre la mesa para construir nuestro futuro». 

Dos años y medio en el cargo, convenio nuevo y una pandemia en vías de solución (lentamente). ¿Cómo ve el sector del Metal burgalés?

Yo llevo ya mucho tiempo en la Junta Directiva de Femebur y, además, presido un equipo continuista con respecto a la anterior etapa [liderada por Miguel Ángel Benavente durante 9 años]. Esto no es borrón y cuenta nueva. ¿Cómo lo veo? El mundo está complicado y hay empresas del sector que atraviesan un momento difícil pero, en líneas generales, no es una mala situación para el Metal. Nos preocupa el revolcón tremendo que han dado los precios de las materias primas y su escasez, pero hay que adaptarse. Una situación así requiere de mucha gestión, de mucho compromiso y de mucha cercanía a los clientes. Con trabajo, que es lo que los empresarios sabemos hacer, se sale adelante.

Han firmado el convenio relativamente pronto -dadas las circunstancias- y sin mucho ruido.

Yo me considero un negociador, a pesar de lo que algunos piensan. Un empresario debe buscar el punto de encuentro entre las partes. Cerrar un acuerdo es un motivo de satisfacción y alegría para todo el mundo, independientemente de que cada cual opere a su manera. Me sorprende que la parte sindical lo entienda así y me alegro. Es evidente que este convenio ofrece estabilidad y la necesitamos. Podríamos haber negociado más duro, sindicatos y también patronal. De hecho, nos queda una espina clavada que no vemos justo que aparezca en el convenio pero..., no había mucho más recorrido y así lo entendimos.

¿Cuál es esa espina?

La antigüedad. Consideramos que es un tema extemporáneo. No puede ser que porque una persona lleve  20 años en una empresa cobre más que un recién incorporado que, seguramente, tiene tantas ganas o más que el veterano y lo hace mejor... La antigüedad es algo contranatura, por mucho que queramos justificarlo. 

¿Qué fortalezas y qué debilidades de nuestra industria ha sacado a la luz la pandemia?

Creo que hemos aprendido que dependemos de nuestro entorno cercano para suplir nuestras necesidades. España (también Europa) se ha dado cuenta de que no va a volver a los tiempos de la autarquía de Franco, pero sí debe lograr a un compromiso entre lo que es el valor y la disponibilidad de las cosas. Tenemos que meditar seriamente sobre qué es lo que necesitamos para que se ubiquen productores en nuestro entorno más cercano, ya sea en Burgos, España o Europa.

¿Nos hemos dado cuenta de que dependemos demasiado de China?

Sí, especialmente de los componentes que vienen de esa región. La producción de la microelectrónica está concentrada en Asia (China, Taiwán, Corea del Sur) y va a ser difícil dejar de depender de esa parte del mundo. Creo que estamos tomando nota y se está trabajando para que lo que está sucediendo ahora no vuelva a ocurrir. Los productos intensivos en mano de obra y en los que no somos competitivos en esta parte del mundo ya se están desplazando de Asia. Ha ocurrido en el textil, que está regresando a nuestro entorno... En resumidas cuentas, el mundo ha cambiado por la pandemia y necesitamos pensar de otra manera.

¿La falta y el encarecimiento de las materias primas y componentes pueden parar el crecimiento industrial? ¿Hay empresas locales en situación crítica por estos motivos?

Aunque siempre hay empresas que sufren, y a ellas debo especialmente mi cargo, en líneas generales debo decir que no. La carestía de las materias primas está tensionando la cadena de producción y los precios. Esto nos obliga a adaptarnos, pero no estamos ante un tema de vida o muerte. Para algunas empresas sí hay problemas graves, de hecho conozco algún caso muy cercano que está dando pérdidas, algo que no le había ocurrido en los últimos diez años. Estamos preocupados, el sector está trabajando en una situación difícil pero adaptándose a la misma. Los problemas más graves son los contratos a largo plazo con precios ajustados. Cuando el precio de la materia prima cambia es algo difícil de gestionar.

¿Ve factible una reindustrialización de Burgos si aplicamos el modelo de valernos por nosotros mismos?

Sí. De hecho, se va a prestar mucha más atención a los temas industriales. En el Gobierno -y así nos lo han trasladado en algunas reuniones que hemos mantenido últimamente- esta clara la idea de que España necesita una industria estratégica local.  Pero una cosa es decirlo y otra hacerlo. De momento, sí que hay esa inquietud...

Ahora parece que también hay dinero procedente de los fondos europeos Next Generation.

Todavía no sé lo que son los fondos Next Generation y no será por lo que los he estudiado. No sé lo que va a pasar con ellos. Pensamos que van ser el maná y, a lo mejor, sí lo son. Si el dinero que dicen que va a ser se reparte de una manera lógica, va a significar un cambio para el futuro de esta sociedad. Nosotros estamos trabajando en atraer proyectos y generar oportunidades. A este respecto, Burgos, por el hecho de tener una capacidad industrial como la que tiene, ofrece muchas oportunidades. El mayor valor de nuestra industria es su diversidad y en la cooperación entre distintas empresas encontramos oportunidades. Si todas compitiésemos en lo mismo, estaríamos a brazo partido unos contra otros, pero tenemos una mezcla bastante equilibrada (con carencias pero equilibrada), un tejido industrial que nos permite formar buenos profesionales en diferentes áreas. Estas son nuestras ventajas que debemos poner encima de la mesa para construir nuestro futuro.

¿Ve a la Administración movilizada en este sentido, en la renovación de su tejido industrial?

No dependo de los votos de nadie y me puedo permitir pensar en el largo plazo. Tenemos un sistema político en el que, por desgracia, impera el corto plazo. Quieren hacer otras cosas, pero el día a día les marca y es un hándicap importante. 

¿Teme un reparto político de los fondos europeos?

Sí. Los políticos están muy acostumbrados a dar café para todos. Querrán contentar a mucha gente y no se primarán los mejores proyectos. Es un tema que me preocupa, pero lo que tenemos que luchar en Burgos es porque no nos den menos que a los demás. 

¿Nos quedaremos con la miel en los labios como está ocurriendo con el Parque Tecnológico?

Espero que no. Vamos a trabajar porque no sea así.

¿El proyecto del hidrógeno verde que lideran, entre otros, Hiperbaric y la UBU, tiene futuro en Burgos?

No es un proyecto fácil, pero hay que trabajarlo. Burgos ofrece las oportunidades para generar y consumir hidrógeno verde, además de tecnología para procesarlo. No vamos a tirar la toalla tan fácilmente.

¿El coche eléctrico es el futuro de la industria de Burgos?

La movilidad eléctrica está ahí y la provincia está bien situada. Hay empresas que están muy enfocadas a la fabricación de componentes para vehículos de combustión y tienen que adaptarse y buscar alternativas, pero la gran mayoría del sector está enfocado al cambio, desde la fabricación de los neumáticos hasta los techos, pasando por los asientos y tantos componentes más. Nuestra línea principal de fabricación no son los motores de combustión, por lo que no estamos tan lejos de lo que necesita el vehículo eléctrico.

¿Pero el hidrógeno verde o el coche eléctrico crearán empresas en nuestros polígonos?

Hay grupos empresariales que están tratando de generar una economía alrededor del vehículo eléctrico en un plazo de dos o tres. No hablo de una nueva Renault, pero sí que veremos la construcción de coches en Burgos. Estamos trabajando todos para que eso sea una realidad. En el hidrógeno verde nosotros estamos fabricando el primer compresor de hidrógeno de España para su instalación en las hidrogeneras. Burgos sigue siendo una provincia atractiva industrialmente. Tenemos buenas comunicaciones -aunque falta el AVE-, personal formado y con experiencia, suelo industrial... Tenemos una posición de ventaja.

ASTI ha sido adquirida por la multinacional ABB, Aciturri aspira a comprar el fabricante de motores de avión ITP Aero... ¿Cómo valora estos movimientos corporativos?

El movimiento corporativo que ha hecho ASTI me parece excelente porque tenemos que competir en un mundo global, para lo que necesitas aliados, lo que, a veces, requiere de una fusión. ASTI tiene que competir en un mundo global y se ha aliado con un actor global como ABB, trayendo a Burgos la cabeza de decisión de la línea de negocio de los robots móviles autónomos. Creo que es un movimiento estratégico de chapó. Hay que aliarse para enfrentarse a los retos que tenemos que afrontar. Lo mismo digo de Aciturri. Es un movimiento en el mismo sentido porque en el sector aeronáutico tienes que tener dimensión para competir. Necesitamos empresas locales con visión global y con ganas de estar en el mundo. No entendamos estas operaciones como que estamos siendo atacados, sino que nos están viendo como aliados para ganar.

¿Es lo mismo que lo ocurrido con Hiperbaric?

No. Nosotros somos una empresa global y que iba a ser absorbida por una multinacional norteamericana para llevarse nuestra tecnología a otro sitio. Con esto estaremos en desacuerdo siempre. Nosotros estamos con muchos proyectos y con muchas ganas. El mundo del hidrógeno esta evolucionando muy deprisa y ya estamos vendiendo instalaciones para hidrogeneras. Vamos a facturar más de un millón de euros en este nuevo campo y la previsión es seguir creciendo. Creo que el desarrollo de la movilidad eléctrica y del hidrógeno verde van a ir parejos en España. Creo que va a ser cuestión de mucho menos tiempo del que parece: en 4 o 5 años será normal entrar a una estación de servicio que sirva electricidad e hidrógeno.  

¿La pandemia ha animado los movimientos corporativos?

La pandemia ha removido los cimientos de muchas empresas y a todos nos hace pensar que el mundo ha cambiado y que tenemos que adaptarnos. Tenemos que replantearnos todo nuestro ecosistema.

¿Se precipitará el relevo generacional entre el empresariado local?

No. Las empresas necesitan incorporar talento digital y adaptarse a las circunstancias. Esto no es cuestión de jubilar a los viejos... La gente es joven mientras es capaz de pensar y tener ilusiones. Hay muchos empresarios en Burgos con muchas ganas de hacer cosas. Evidentemente, hay otros para los que la pandemia ha precipitado su retirada, pero era algo que ya habían decidido. Habrá fusiones y adquisiciones en las empresas familiares. 

¿Qué opinión le merece la estrategia de contratar consultoras del ente municipal de promoción industrial de Burgos, Promueve?

Trabajar ideas siempre es bueno. No voy a criticar proyectos que, en sí mismos, deberían servir para hacer cosas buenas.

¿Son suficientemente reivindicativas y ambiciosas las patronales locales para desarrollar industrialmente Burgos?

Creo que nuestra responsabilidad es importante, pero las patronales somos también la imagen de lo que representamos. Se están haciendo cosas. FAE está haciendo esfuerzos en el tema del hidrógeno verde y de la movilidad sostenible. Mi objetivo cuando asumí la presidencia de Femebur era crear talento en nuestro entorno y hemos trabajado mucho el campo de la Formación Dual, pero la pandemia ha bloqueado esta línea de trabajo. Seguiremos en este empeño y apostaremos por la formación y el talento como los ejes conductores de nuestro entorno. Queremos que la gente se forme in house, con el ejemplo, con la convivencia en el día a día de la empresa, de los equipos. Esta es la forma más fácil y rápida para formar talento. Veremos cómo lo vamos a hacer.

¿Se ve como presidente de FAE?

No rotundo. Lo que a mí me gusta es la tecnología más que la representación, aunque no rehuyo las responsabilidades como he demostrado con Femebur, que presido a sugerencia de Miguel Ángel Benavente. No obstante, si viene otro y tira del carro, yo estaré a su servicio.