Los agricultores contratan un 16% más de pólizas

I.P.
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Las indemnizaciones al campo burgalés en la pasada campaña ascendieron a 7,6 millones de euros, la mayor parte por pedrisco en cereales, en un año con la segunda mejor cosecha de los últimos 35 años

El pedrisco fue la incidencia más importante en la pasada campaña, como el que afectó al cereal en la localidad de Celadilla Sotobrín. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

A 7,6 millones de euros ascienden las indemnizaciones abonadas a fecha de hoy a los agricultores y ganaderos asegurados de Burgos la campaña pasada, a los que habrá que añadir algunos últimos siniestros que aún no están actualizados. Es la cifra aportada por Agroseguro que estos días hace balance y cierra todas las incidencias y datos de la cosecha anterior. La mayor parte de las indemnizaciones correspondieron a siniestros por pedrisco, con un total de 4,4 millones de euros, y eso que estamos hablando de un año en el que, en términos generales, el sector agrícola no se vio afectado por las temidas sequías hidrológicas que sufre el país de manera cíclica, y que tantos siniestros provocaron en los años 2012, 2017, 2018 y 2019, sobre todo en la región. En 2019, las indemnizaciones alcanzaron casi los 11 millones

La cosecha en la región y en la provincia en particular fue una de las mejores de las últimas décadas, con una producción de cereal que rondó los 8,4 millones de toneladas en la región, los 1,9 en Burgos y una media de 4.500 kilos por hectáreas, por lo que los datos de siniestralidad también son inferiores a la campaña anterior. 

Esos buenos datos de la campaña pasada, no han relajado al agricultor, cada vez más concienciado de la garantía que supone para su explotación suscribir las pólizas. Así, por lo que respecta a la contratación de seguros en 2020 para la campaña actual, Castilla y León es la región donde se ha registrado los mayores incrementos del seguro agrario a nivel nacional, con la memoria de las importantes pérdidas de la cosecha de 2019 por las inclemencias meteorológicas. El número de pólizas de seguro ha aumentado un 20,9% con respecto al año anterior, superando las 86.000. 

Según los datos de Agroseguro, en la provincia de Burgos, el número de pólizas contratadas han sido 12.330 pólizas, un 16,3% más que el año anterior. También ha crecido sustancialmente la producción asegurada, en un porcentaje de un 18%, superando los 1,86 millones de toneladas. Por su parte, el capital asegurado total se ha situado en 403 millones de euros, un 13,9% más que el año anterior, y la superficie asegurada ha ascendido a más de 427.000 hectáreas, un 4,25% más que el año anterior.

Por cultivos, los incrementos más importantes se producen en los cultivos herbáceos extensivos, que superan los 1,62 millones de toneladas, un 18,5% más que el año anterior. En una provincia cerealista como la burgalesa, por peso en la línea agrícola, son los cereales de invierno los que destacan, con un 19,5% de crecimiento, aunque otras producciones como los cereales de primavera también se han asegurado más, en torno a un 16%, las leguminosas, un 12% más o las oleaginosas, en un porcentaje de 4% más.

De igual manera, también crece la línea de seguro de producciones industriales no textiles un 4,8%, hasta situarse por encima de las 38.400 toneladas, por el impulso que ha experimentado el seguro agrario de remolacha, que es el cultivo principal en esta línea. Y dentro las hortalizas, la patata destaca, por volumen y por crecimiento, con un aumento del 10% en su producción asegurada, y roza las 25.000 toneladas acogidas a pólizas de seguros. Y siguiendo la línea ascendente, suben también producciones como la cebolla, de menos volumen como la cebolla, y en cuanto a la ganadería asegurada se sitúan en un montante de 1,88 millones, cifra casi clavada al año anterior. 

Entre el resto de cultivos, notamos aumentos de importancia en de cultivos forrajeros (18.200 toneladas, con un crecimiento del 136%). Esto se debe a que Castilla y León es la única región donde algunas zonas tienen cubierto el riesgo de sequía en el cultivo de la alfalfa en secano. En Burgos, esta línea afecta a las comarcas de Pisuerga y las Merindades.

Herramienta. José Ignacio García Barasoain, director territorial de Castilla y León de Agroseguro, valora positivamente que los agricultores cada vez tengan más conciencia de que asegurar las cosechas es un valor añadido. Fue a raíz de la sequía de 2017 y ante la certeza de que la recurrencia es cada vez más corta, cuando ante las sequías se producían cada 10 ó 15 años, el momento del salto cuantitativo en el incremento del número de pólizas. «En 2017 hubo sequía, en 2018 pedrisco y de nuevo en 2019 sequía», recuerda el director, que añade que « el seguro es la mejor herramienta que tiene el agricultor para cubrir el riesgo de su explotación ante las adversidades, se ha dado cuanta que se tasa en tiempo récord, y se cobra las indemnizaciones también de forma rápida»

García reconoce que cada vez hay episodios climatológicos fuera de temporada más violentos, «tenemos heladas cuando no deberían, pedrisco hasta en marzo; el cambio climático está ahí para bien o para mal y por ello el seguro es la mejor herramienta para salvaguardar los riesgos de la explotación», detalla. 

Además, valora que la Junta de Castilla y León a partir de 2017 retomara la subvención en la póliza, tras 14 años en los que no lo hacía. «Eso también ayuda, ya que se suma a la subvención Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación», apostilla. Estas subvenciones que otorgan las comunidades autónomas y el Ministerio de Agricultura, a través de Enesa, son parte importante del seguro, y más aún en una provincia como Burgos con tanto peso agrícola en cultivos herbáceos extensivos, donde la subvención del seguro alcanza el 41-42%, por ejemplo, en el módulo 2.