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Diego Llamazares, refuerzo bajo palos para la Arandina

J.A.D.C.
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El conjunto ribereño incorpora al meta leonés en sustitución de Miguel García

Llamazares, durante un entrenamiento en su etapa como jugador de la estructura del Real Oviedo - Foto: Ana Vázquez

La Arandina hará oficial en las próximas horas la llegada al proyecto blanquiazul del guardameta leonés Diego Llamazares. Pieza joven y con proyección bajo palos que aterriza a orillas del Duero para cubrir la marcha de la estructura ribereña de Miguel García (producida a lo largo de la jornada de este lunes con destino al Cristo Atlético de 2ª RFEF), y para tratar de ayudar al equipo de Álex Izquierdo en esta segunda vuelta de campeonato a intentar conseguir el objetivo soñado del playoff.

De Llamazares (León, 01/01/2002), decir que desembarca en el vestuario de El Montecillo en este mercado invernal procedente del filial del Real Oviedo (Grupo II de la 3ª RFEF), tras haber permanecido enrolado las últimas tres campañas en la disciplina carbayona: primero en la sección juvenil (dos temporadas), y después en el filial sénior, el Real Oviedo Vetusta. Precisamente a ella llegaba tras abandonar previamente su ciudad natal (en 2019), y rescindir, después de finalizar su etapa formativa, la vinculación que le unía deportivamente a un Puente Castro CF leonés, con el que había conseguido afianzarse el curso anterior como cancerbero titular en Liga Nacional al disputar 25 partidos oficiales y encajar 31 goles en 2.133 minutos.

«Me salió la opción tras salir del Oviedo y aquí estoy», reconocía el propio Llamazares para DB a su llegada en la tarde de este lunes a las instalaciones de El Montecillo, y en sus primeras declaraciones como futbolista blanquiazul. «Además, siempre me han hablado muy bien de este proyecto», relataba valorando, de paso y como aliciente diferencial, el pronto interés del club en él. Una circunstancia que había servido para generarle un plus más de motivación por firmar, y que ahora sólo le hace pensar en «trabajar duro» para tratar de tener opciones de «demostrar» su valía, y «jugar» si llegase el momento.

En cuanto su integración en el bloque ribereño, el meta leonés es positivo. Tanto, como la reciente trayectoria del equipo sobre el césped, a la que espera poder contribuir en la segunda mitad de campeonato. «Al final soy un jugador que viene de cantera y filiales y que está acostumbrado a tratar con gente joven», ha señalado. Un punto éste, por el que asume «seguro que me sentiré cómodo», y que también le ayudó a no pensárselo en exceso.

Cabe destacar además que, de primeras, el seguimiento a sus nuevos compañeros ya lo tiene hecho. Y es que, como ha indicado, aunque llega del Principado de Asturias, el Grupo VIII no le es para nada desconocido. Primero, por correrle sangre leonesa por las venas; segundo, porque la curiosidad natural siempre le ha hecho seguir de cerca a sus amigos y a la Tercera de Castilla y León. Hechos por los que sabe que al «equipo le costó un poco arrancar», pero también por los que ahora, «está claro que lleva una dinámica increíble». Una trayectoria ilusionante que, «con trabajo», finaliza, «les ha permitido sacar al fin los resultados que se merecen».

ARCHIVADO EN: Arandina CF