La matrícula de la UBU crece y tiene 1.600 nuevos alumnos

B.G.R.
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Administración y Dirección de Empresas suma 24 estudiantes más que hace 1 año. En Enfermería hay 1.548 en lista de espera e Ingeniería Civil pierde 3, se queda con 14

La matrícula de la UBU crece y tiene 1.600 nuevos alumnos - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

Una vez finalizado el segundo periodo de matrícula del próximo curso académico y a falta de cerrar el tercero y último, que concluirá el 6 de septiembre, los responsables académicos de la Universidad de Burgos se muestran «muy optimistas» con los datos registrados hasta el momento. Y es que, el número de alumnos de nuevo ingreso ha crecido casi un 10% (9,82%) respecto a las mismas fechas de hace un año al pasar de 1.497 a 1.644, teniendo en cuenta que la institución académica local está autorizada a impartir 2.035 plazas en primero.
La carrera que presenta un mayor aumento de universitarios en términos absolutos es Administración y Dirección de Empresas (ADE), que cuenta con 24 estudiantes más hasta los 90, si bien oferta con 120 plazas. Detrás se sitúan Ingeniería de Organización Industrial, Ciencia Política y Gestión Pública, y Maestro de Educación Primaria, con 20, 17 y 18 más, respectivamente, y un total de 47, 64 y 131 inscritos. De igual forma, experimentan subidas Historia y Patrimonio (12 más hasta los 94); Español (9 más y 92 matriculados), y Turismo (cinco y 40). Se da la circunstancia de que estos tres grados, al igual que los de Ciencia Política e Ingeniería Informática, se imparten en modalidad presencial y ‘online’, lo que ha provocado un incremento notable de su demanda desde su implantación en 2014. Esta última, precisamente, es la que registra más alumnos en primero, 151 (dos menos que hace un año), al igual que vacantes (175), debido a sus múltiples salidas laborales.  
En el caso de las titulaciones relacionadas con las construcción, que sufrieron una drástica caída de matrícula por el estallido de la crisis, Arquitectura Técnica suma nueve más hasta las 21, pero Ingeniería Civil baja de 17 a 14. También desciende pero levemente en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, 8 menos aunque cuenta ya con 52 estudiantes; Finanzas y Contabilidad (-7), que se queda por el momento con 27; Pedagogía, cinco menos hasta los 54, y Química, que pierde ocho, aunque suma ya 49.
Por el contrario, los grados con límite de plazas se encuentran por el momento completos. La situación más llamativa, como viene siendo habitual, es la de Enfermería, donde 1.548 alumnos siguen todavía en lista de espera, teniendo en cuenta que recibió 2.660 solicitudes. Las cifras son superiores a las de julio de 2018 y esto ha hecho que su calificación de acceso se eleve en este segundo listado hasta el 10,362. Otros 98 se han quedado fuera de Terapia Ocupacional;130 de Comunicación Audiovisual; 21 del doble grado de Derecho y Administración de Empresas; 17 del doble de Mecánica y Electrónica, y 15 de Educación Social.
Mención aparte merece Ingeniería de la Salud, de nueva implantación. Se ofertan 40 plazas y hay 52 alumnos que no han podido entrar. A pesar de ser una titulación de la rama más demandada por los preuniversitarios, la nota de corte se sitúa en un 8, algo que la vicerrectora de Estudiantes, Verónica Calderón, atribuye precisamente a ese carácter novedoso. «A veces existe una cierta reticencia que se va diluyendo en años posteriores y luego el repunte es espectacular», señala, poniendo como ejemplo que esta situación se dio cuando se impartió por primera vez Comunicación Audiovisual.
Calderón asegura que los datos  resultan «muy optimistas» de cara a la matrícula final, ya que falta por publicarse un tercer listado de admitidos e incluir a los que han formalizado la inscripción fuera de plazo. Por este mismo motivo, afirma que la pérdida de estudiantes en algunas titulaciones no es todavía «representativa ni preocupante», al igual que asegura que pueden sufrir variaciones los grados con nota de corte. Es lo que suele ocurrir con las carreras sanitarias, ya que los alumnos solicitan vacante en la mayoría de las comunidades que las ofertan y finalmente se decantan por la institución que más se acerca a sus preferencias.
Calderón subraya que la mayoría de los títulos han visto incrementada su matrícula en primero y considera que en esta evolución positiva pueden pesar varios motivos. Cita entre ellos la recuperación económica, las «buenas posiciones» de la UBU en los ránkings, que han podido traducirse en una «mayor visibilidad», y, sobre todo, la «considerable bajada» de las tasas.