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Calleja se niega a hablar a la oposición sobre Pecaditos y culpa a los técnicos

Á.M-C.M. / Burgos
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No ofreció explicaciones sobre por qué paró una multa a la cadena de bares y minoró dos

Calleja, charlando con el alcalde, Javier Lacalle, antes de un Pleno en el Ayuntamiento de Burgos. - Foto: Valdivielso

La tensión en la Comisión de Licencias de ayer no se cortó entre su presidenta, Dolores Calleja, y los concejales de la oposición, sino entre la presidenta y los técnicos de su servicio. Llegó a tal punto que la edil ‘popular’ acusó de mentir a al menos un funcionario, momento que marcó un crítico pasaje de la reunión en la que se pretendía esclarecer si la cadena de bares Pecaditos y La Sirenita ha tenido o no «un trato de favor» en la tramitación de hasta nueve expedientes sancionadores.

A pesar de que en siete ocasiones se multó al responsable de estos establecimientos, tanto PSOE como IU consideran que hay «evidencias contrastadas» de que se produjo una «discriminación» positiva para minorar las sanciones. Calleja se limitó a contestar que se remite «al expediente» a cada pregunta de la oposición, algo que no gustó y que fue criticado al término de la reunión.

En opinión de Esther Peñalba (PSOE), la edil perdió «la oportunidad de dar explicaciones sobre las razones que han llevado a dejar que los expedientes caducasen o a rebajar el importe de las sanciones por la instalación irregular de terrazas», por lo que considera que «ha quedado de manifiesto que ha habido trato de favor, bien por no acabar los procedimientos o por minorar las sanciones, no sabemos a cambio de qué».

Raúl Salinero (IU) fue más allá y sentenció que Calleja «tiene que dimitir porque ha quedado acreditado fehacientemente que privilegió a un hostelero».

Los motivos

Para sostener una acusación tan grave, Salinero mostró un informe del jefe de Licencias elaborado la semana pasada en el que queda plasmado que desde que entró en vigor la ordenanza de terrazas y veladores únicamente se han dado tres casos (sobre más de 60 expedientes tramitados) en los que se ha producido una rebaja de la sanción propuesta por los técnicos.

«En un caso se debió a que se aceptaron las alegaciones del hostelero. Los otros dos son de Pecaditos y La Sirenita. Lo curioso es que en estos casos no se aceptaron las alegaciones, sino que fue la concejala la que decidió unilateralmente reducir la sanción».

Además, el edil de IU subrayó que los documentos que obran en poder del Ayuntamiento «demuestran que ha caducado un expediente sancionador contra La Sirenita por una infracción urbanística grave porque Calleja se negó a firmarlo».

Lo que sí dijo la edil popular a todos los presentes en un momento concreto de la reuniones que «tenía previsto dimitir el uno de enero», pero que «ahora no lo haré para que no digan en IU que me han echado». Preguntada sobre esta cuestión, la concejala se negó a explicar a este periódico los motivos de sus presuntas intenciones.

Lo que sí hizo fue ratificarse en que no firmó la multa a La Sirenita «porque no voy a cargar a los ciudadanos la responsabilidad de la administración», en referencia a que «no se hicieron las cosas bien» por parte de los técnicos, a los que achaca falta de diligencia. «Y han pasado cosas mucho más graves», añadió, pero no concretó a qué se refería en esta clara alusión a los trabajadores de la Concejalía.