Miranda confía en no retroceder pese al «preocupante» brote

R.C.G.
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La alcaldesa asegura que por ahora Sanidad no ve necesario adoptar medidas excepcionales pero pide extremar las precauciones ante el aumento de casos asociados al foco de la empresa Galvaebro

Los bares extreman las medidas de distancia y seguridad en las terrazas. - Foto: Valdivielso

El brote de coronavirus detectado en los últimos días en la ciudad ha encendido las alarmas. Aitana Hernando admite que la situación es «preocupante» aunque de momento desde Sanidad no se ha transmitido a la alcaldesa que exista un riesgo cercano de retroceder en las fases de desescalada. «Hablo con la consejera casi a diario y nos ponemos a disposición de la Junta para tomar las medidas que sean necesarias, pero nos han dicho que por ahora sigamos igual», asegura Aitana Hernando. 

La administración local ha decidido cerrar «por precaución» el centro cívico y la ludoteca, aunque no se ha registrado ningún positivo en estas instalaciones. Sin embargo, hay motivos para ello «por cuestiones de trazabilidad del virus» y por el estudio de contactos de las personas contagiadas. Es el motivo para adoptar esta medida y no hacerlo con espacios públicos como los parques.   

Hernando asegura que por los datos que se manejan, se trataría de un brote mixto, es decir que tiene repercusión tanto en el ámbito laboral como en el familiar, del que ayer se conocieron nuevos casos. La mayoría cumple aislamiento en su vivienda.

Entre los trabajadores de Galvaebro que se habían realizado la prueba han salido más positivos, algunos correspondientes a empleados que habían sido trasladados desde la otra planta que tiene la empresa en Bayas para cubrir las bajas en la nave en la que se confirmaron los primeros contagios. 

Ante el riesgo de que los casos puedan dispararse, la alcaldesa pide a la ciudadanía responsabilidad y extremar las precauciones, porque «no se puede poner un policía detrás de cada persona durante todo el día». Hernando defiende que los agentes están realizando una intensa labor de vigilancia en las calles y que se está multando a quienes no llevan la mascarilla o incumplen las medidas, pero «es imposible controlarlo todo. Es algo común a todas las ciudades y así me lo manifiestan todos los alcaldes con los que hablo durante estos días». 

La máxima autoridad municipal  hace un llamamiento a cumplir con las normas porque «no existe riesgo de retroceder de fase por ahora, pero sin ser alarmante, el brote es como para tener cuidado», asegura.