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Herzog & de Meuron serán jurado del Burgos Río; Navarro no

H. JIMÉNEZ
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El estudio de arquitectura suizo, que diseñó el bulevar, participará en la elección del proyecto de mejora del curso del Arlanzón mientras que el autor del MEH declina la invitación

El Ayuntamiento insiste en que no se tratará tanto de "construir" como de integrar y preservar el cauce fluvial - Foto: VALDIVIELSO

El jurado del proyecto Burgos Río ya tiene atada su primera garantía de calidad, además con marchamo internacional. El estudio de arquitectura suizo Herzog & de Meuron, los que diseñaron el bulevar del ferrocarril, ha aceptado la propuesta del Ayuntamiento de Burgos de formar parte del equipo de profesionales que elegirá a los ganadores.

La confirmación llegó hace unos días a los responsables municipales, pero al mismo tiempo se han encontrado con el rechazo del segundo de los invitados principales, el arquitecto cántabro Juan Navarro Baldeweg, autor del Museo de la Evolución Humana. En su caso, ha declinado la invitación y habrá que buscarle sustituto.

Los suizos han dado el visto bueno a participar con su opinión en el concurso de ideas que marcará el futuro del curso del Arlanzón. No se trata de ejecutar grandes obras en el eje verde que vertebra la trama urbana, ni de plantar la famosa noria que se convirtió en blanco de las burlas de la oposición ha desaparecido del planteamiento municipal. Tal y como informó el Ayuntamiento en su día, el objetivo más bien será "integrar el río en la vida de la ciudad" para que sea más accesible, siempre preservando su flora y fauna. No tanto construir, sino ejecutar una labor paisajística.

Ahí entrará de lleno el papel de Herzog & de Meuron. Ellos conocen muy bien la ciudad como autores de lo que ellos mismos bautizaron como "eje cívico" a lo largo de las antiguas vías del tren. Su experiencia en el bulevar debería servir para afinar la elección del Burgos Río, un proyecto que en muchos de sus tramos discurre en paralelo, como un segundo corredor fundamental en la ciudad. El diálogo entre ambos se antoja como uno de los secretos de su éxito futuro. A través de los suizos, el Ayuntamiento sigue intentando convencer también al estudio de Michel Desvigne, prestigioso paisajista francés que ya colaboró con ellos en el bulevar y al que también se ha invitado para ser miembro del jurado. Aún no hay una respuesta definitiva.

Sí que ha llegado, y negativa, por parte de Juan Navarro. Al contrario que los ganadores del premio Pritzker (el considerado Nobel de la arquitectura), el santanderino no se ha subido al barco del resideño del Arlanzón. La explicación que ofrecen desde el Ayuntamiento, trasladada a su vez por el arquitecto, es que Navarro orienta sus trabajos más hacia proyectos constructivos y arquitectónicos que a los aspectos paisajísticos.

Se busca español. Hay que buscarle un sustituto, y en ello trabaja el Consistorio en colaboración con el Colegio de Arquitectos. El objetivo es contactar con un cuarteto de profesionales españoles de prestigio, pero habrá que afinar bien sus nombres porque si forman parte del jurado no podrían presentarse posteriormente al concurso, y viceversa.

El Burgos Río es una idea de Ciudadanos, que debía haber sido una de las estrellas de la legislatura. Ya cuenta con unas bases pero todavía se encuentra en pañales, así que de aquí a que termine el mandato en mayo de 2023 no dará tiempo ni siquiera a emprender la ejecución de las obras que se determinen. Solo a resolver el concurso.

Para ello, tal y como explica el vicealcalde Vicente Marañón, hay que empezar conformando el jurado "que es muy importante porque dará prestigio a la iniciativa. Es algo delicado, hay que hacerlo bien, porque resultará clave para seleccionar el proyecto ganador". Cuando profesionales reconocidos eligen una opción será difícil que cambie, aunque la opinión pública lo cuestione. No hace falta recordar que el de Navarro no era precisamente el proyecto que más entusiasmo despertó entre los burgaleses en el concurso de ideas del MEH y sin embargo salió adelante porque el jurado lo defendió de forma unánime.

100.000 euros para los jueces y otro tanto para el ganador. Para compensar el trabajo, los desplazamientos o los informes que deban emitir los miembros del jurado de reconocido prestigio habrá que realizar un desembolso de unos 100.000 euros, la misma que se establece como premio y compensación económica para cada uno de los tres finalistas del concurso de proyectos, en el que habrá un máximo de 8 participantes. Adicionalmente, el ganador del Burgos Río resultará como adjudicatario del contrato para elaborar los proyectos, la dirección de la obra y otros documentos urbanísticos. El presupuesto de las actuaciones que finalmente se propongan está sin concretar y deberá ser uno de los objetos del concurso.

La mejora del Arlanzón se concibe como una ambiciosa actuación, para ser ejecutada por fases y en varios años (o incluso legislaturas) a lo largo de unos 6 kilómetros, desde Capiscol a la Universidad.