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Marian Peña

Observando al Mundo

Marian Peña


Humanizar los bancos

02/02/2022

Por fin, alguien tenía que pasar a la acción y el que lo ha hecho es un jubilado que roza los ochenta quien, al grito de soy mayor pero no soy idiota, le ha plantado cara a los bancos que se han empeñado en que sus clientes se atiendan solos mientras se dedican a cerrar sucursales, prescindir de personal y cobrar comisiones, olvidándose de que existen personas, de la tercera edad y también de otras edades, que no tienen acceso o no son capaces de utilizar las nuevas tecnologías. Para ellos, eliminar o dificultar la atención presencial es un menoscabo a sus derechos, sin olvidar la humillación que supone sentir que les tratan como idiotas por no ser capaces de completar una operación como sacar dinero o actualizar una libreta de ahorro en un cajero automático.

Carlos San Juan, que así se llama el jubilado en cuestión, ha iniciado una recogida de firmas y ha conseguido que se interesen por el asunto el Banco de España, cuyo gobernador le ha recibido, y la ministra de economía, que ha dado a la banca un plazo de un mes para que humanicen el trato con este colectivo. Ya de paso, les podían dar otro para que reabran las oficinas en las zonas rurales a las que han dejado sin cobertura ya que estamos hablando de un servicio público, si tenemos en cuenta que, queramos o no, cualquier transacción debe ir por vía bancaria y que no podemos guardar nuestro dinero debajo del colchón. 

Pero los bancos no son las únicas entidades que ponen trabas tecnológicas y que hacen crecer la brecha digital, que se ha hecho aún más grande con la llegada de la pandemia que ha multiplicado el número de gestiones que se tramitan vía online. Las personas mayores también están indefensas si no les cogen el teléfono en el centro de salud y tienen que pedir cita a través de la aplicación del SACYL, si tienen que renovar el carné de identidad o hacer cualquier gestión con hacienda, por poner un ejemplo. Y no sólo los mayores, que le pregunten a los que no lo son tanto y han tenido que utilizar el DNI electrónico.

Seguiremos atentos las andanzas de San Juan para ver si los toques de atención y las buenas intenciones dan sus frutos o se quedan en un mero gesto para hacer frente al boom mediático generado, que suele ser lo habitual.