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Jesús Quijano

UN MINUTO MIO

Jesús Quijano

Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid


Población en baja

20/12/2021

El descenso de las cifras de la demografía constituye una preocupación largamente detectada y sentida por aquí a causa del efecto de despoblación que supone en ambas zonas de nuestro territorio regional, pero resulta que el problema se enmarca también en uno más amplio, de alcance nacional. Ocurre luego que la distribución de la población a lo largo y ancho del país es muy desigual, lo que agudiza el problema en nuestro caso, y eso hace que lo sintamos especialmente y que percibamos su gravedad más que en otros lugares. Sin embargo, insisto, una parte del problema es general.

En efecto, las cifras que hizo públicas el Instituto Nacional de Estadística hace unos días son bien reveladoras: la medición efectuada a mitad de este año 2021 y divulgada ahora daba como resultado que en España residimos 47.326.687 personas, lo que supone 72.007 personas menos que en la medición anterior, la del final de 2020. En los últimos cinco años, desde 2016, era la primera vez que esto sucedía, y eso es lo que hace que la cifra, que puede parecer relativamente pequeña en términos absolutos, sea significativa por lo que supone de cambio de tendencia. Visto el saldo negativo con perspectiva regional, había cuatro comunidades (Murcia, Canarias, Valencia, Cantabria) donde la población creció un mínimo (el 0,2%, el 0,09, el 0,08 y el 0,01, respectivamente), mientras que en todas las demás descendió. La media del descenso fue de un 0,15%, pero mientras que en Andalucía era del 0,02, la que menos, en Aragón era del 1,33, la que más. Aquí fue del 0,30, no de las peores, pero el doble que la media.

A tal descenso contribuyeron dos causas bien definidas: fallecieron más personas de las que nacieron (227.920 frente a 157.184) y en ello tuvo influencia la pandemia y la baja natalidad; pero, además, el saldo migratorio, habitualmente favorable en el sentido de que vienen más de los que se van, quedó neutralizado, pues se fueron y vinieron prácticamente los mismos, unas 200.000 personas en cada caso.

Esa es la situación actualmente. Y es sabido que el flujo demográfico tiene influencia decisiva en factores clave de la economía, especialmente en la relación entre población activa y población jubilada, con impacto directo en la sostenibilidad del sistema de pensiones. Ojalá, pues, esos datos recientes sean sólo ocasionales y no marquen una tendencia duradera. Por la cuenta que nos tiene.