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Ayudas de urgencia social a familias caen a niveles precovid

C.M.
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De enero a mediados de junio se han concedido 600 por 361.500 euros, cuando el año pasado solo en abril se abonaron 250.000 euros. La mayoría son para comprar alimentos

La mayoría de subvenciones son para compra de comida. - Foto: Luis López Araico

La normalidad también está llegando aunque sea poco a poco a las familias que más dificultades han sufrido durante la pandemia y que, como consecuencia de ello, han tenido que recurrir a la administración local para cubrir sus necesidades básicas de alimentación, alquiler o pago de suministros. Desde la Gerencia de Servicios Sociales del Ayuntamiento se congratulan de que las ayudas de urgencia social, que alcanzaron cifras de récord el año pasado, poco a poco se vayan situando en niveles previos a la crisis sanitaria de 2020. 

Los datos hablan por sí mismos, desde que comenzó 2021 hasta mediados de este mes de junio se han concedido 593 ayudas por importe de 361.500 euros (se han tramitado 710, de las que 117 fueron denegadas) cuando solo en abril del año pasado llegaron a alcanzar la cifra de 250.000 euros. «La situación se está normalizando poco a poco. Antes de la pandemia, se gastaban entre 500.000 y 600.000 euros en estas ayudas, de modo que en estos seis meses están un poco por encima pero nada que ver con el año 2021», aseguró la concejala de Servicios Sociales, Sonia Rodríguez, quien augura que quizás sea necesario aumentar las ayudas al alquiler a partir de septiembre cuando se levante la moratoria que impide ejecutar desahucios por impago.

Las ayudas de urgencia social, como su propio nombre indica, están concebidas para cubrir necesidades perentorias que no pueden esperar a otro tipo de convocatorias y que los solicitantes tienen que resolver en breve plazo de tiempo. Se conceden a personas que se han quedado sin ingresos y no tienen otra manera de pagar facturas básicas para su subsistencia. 

De ahí que el mayor número de ellas se destinen a la llamada «subsistencia» y compra de alimentos, con 386 ayudas concedidas por un importe de 183.160 euros.

El resto corresponden al área de vivienda con un total de 288 por importe de 147.100 euros. De ellas, el grueso corresponde al pago del alquiler con 188 y un montante de 109.000 euros. Le siguen las destinadas a gastos de suministros (luz, agua o gas), con 81 por 27.141 euros; la adquisición de enseres básicos, con 9 (3.400 euros);reparaciones básicas de la vivienda, 6 (5.100 euros) y las ayudas al pago de la hipoteca, 8 (1.870).

Sonia Rodríguez recuerda que estas ayudas se destinan a personas que tienen situaciones de exclusión o de dificultades más cronificadas, que crecieron todavía más por la pandemia. «Las familias han mejorado su situación por haber recuperado el trabajo o recibir ayudas del ERTE, lo que ha reducido la necesidad de recurrir a una ayuda de urgencia social». 

El II Plan de Crisis aprobado por el Ayuntamiento contempla para este año 1,5 millones de euros para las ayudas de urgencia social pero la concejala confía en que no se gastará todo el montante. «Son ayudas extraordinarias para familias que tienen pocos ingresos y no pueden afrontar unos gastos ni tan siquiera con otras ayudas extraordinarias como la renta garantizada de ciudadanía o el ingreso mínimo vital».Rodríguez recordó lo puntual de esta ayuda, dado que con antelación a la pandemia solo se concedía una vez al año aunque el año pasado se flexibilizó y se concedió hasta en dos o tres ocasiones debido a que se prolongó la pandemia. «De modo, que la reducción de estas ayudas es otro indicador más de la mejora de la situación».