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Los institutos aplauden los currículos pero critican el plazo

B.G.R.
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Directores de centros de Secundaria valoran el estudio temporal de la Historia, aunque siguen con las dudas sobre el Bachillerato General. CCOO ve «inabarcables» los contenidos y habla de «politización»

Los cambios en los procesos de promoción y titulación ya se aplicarán este curso. - Foto: Alberto Rodrigo

La mañana de ayer se dedicó en las sedes de los sindicatos de enseñanzas, así como en algunos institutos, a analizar los borradores de los currículos que publicó el día anterior la Consejería de Educación en atribución a su porcentaje de competencias para implantar la Lomloe (40%). En el caso de Secundaria, dos de los aspectos más llamativos y que escapan a los decretos ministeriales son el mantenimiento del estudio cronológico de la Historia y la oferta de Filosofía en cuarto de la ESO como asignatura optativa.

El director del Comuneros de Castilla y profesor de Historia, Tomás Gómez, aplaude que continúe esa visión temporal porque «es necesaria», incluyéndose temas transversales de la nueva ley como el papel de la mujer o los valores democráticos. Asegura que la alternativa de Filosofía ya existía con la Lomce, a través de un talleres sobre la materia, aunque en este caso precisa que el problema puede radicar en que no haya el numero mínimo de alumnos para impartirla.

Este contenido académico también es valorado por el responsable del Pintor Luis Sáez, José Antonio Virumbrales, que respalda de igual forma que no «haya un detrimento de la segunda lengua extranjera» ni tampoco de Filosofía. Y en la mismo línea se expresa su compañera del Diego de Siloé, Áurea Arranz.

Sus opiniones coinciden en que la puesta en marcha de la Lomloe no supone «cambios significativos», salvo en lo que respecta la promoción y titulación y en la eliminación de los exámenes de septiembre, que ya se aplica este curso escolar. Comparten también críticas y todas ellas van dirigidas a la «tardanza» de la Junta a la hora de publicar estos borradores y al hecho de no sean textos definitivos. «Las fechas son muy desafortunadas y tenían que haberse conocido tres o cuarto meses antes. No se puede trabajar con un borrador porque una cosa es la confianza y otra la certeza», dice Virumbrales. 

Gómez reconoce que es un punto de partida para «ir trabajando y organizando el próximo curso», aunque confía en que dichos textos no sufran grandes cambios sino pequeños detalles que no afecten a la organización de los centros. «Hay departamentos a los que sí que les afectan las modificaciones en las materias, como es el caso de Tecnología, a la que se añade Digitalización y se deben preparan esos nuevos contenidos», apostilla.

Otro punto en común son las dudas sobre el Bachillerato General, nueva modalidad en esta etapa que recoge la normativa. La responsable del Diego de Siloé echa en falta que no se haya informado sobre esta modalidad a las familias cuyos hijos cambian de nivel el próximo curso, además de reconocer que no sabe ni dónde ni como se implantará. Desde el Comuneros de Castilla se sostiene que «desconocemos si será de oferta obligatoria o dependerá de la ratio de alumnos», lo mismo que se pregunta el director del Pintor sobre esta opción y la de Artes Escénicas y Música, incluida en el Bachillerato generalista de Artes anterior.

Carga burocrática. Lo que sí que tiene claro Virumbrales es que la aplicación de la nueva ley supondrá una «mayor carga burocrática» para el profesorado al tener que adaptarse a terminologías nunca antes vistas. En este punto, el sindicato CCOO hace referencia a ese «aprendizaje colaborativo o por competencias y a las metodologías activas» que recoge la Lomloe y que, en su opinión, no podrán atenderse debido a la carga curricular que tienen cursos como segundo de Bachillerato. «Es inabarcable mantener contenidos de la ley anterior y la nueva», subraya añadiendo en este aspecto que no se atiende a la reivindicación de los profesores de adelgazar esos temarios que sí contempla el Ministerio. 

Su secretario provincial, Jesús Moradillo, censura que exista una «politización» de los currículos. «Parece que es una lucha contra el Gobierno central, de otro color político, y se olvidan de la importancia de la educación», señala. Desde la central de Stecyl, Victoria Ibeas, subraya las «escasas variaciones» en los borradores de Secundaria, donde el «cómputo de horas lectivas no cambia». Tanto en esta etapa como en la de Primaria, se detiene en la alternativa a la Religión, que solo se contempla como Atención Educativa pero sin concretar.

Remarca que esto supondrá que la decisión de su contenido recaiga en los centros, pudiéndose producir notables diferencias entre ellos, además de esa falta de concreción puede hacer que «se opte por la Religión». En cuanto a Primaria, no comparte que se eliminen horas de Ciencias Sociales en sexto en favor de Valores Éticos: «Esto debería haberse hecho en cursos inferiores».