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Van Golem sumará 6 millones de espectadores en 30 años de cine

R. PÉREZ BARREDO
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Las salas de la avenida del Arlanzón, que han sorteado crisis y toda suerte de cambios en los hábitos de ocio, tratan de recuperarse con fe y esperanza del peor de los golpes, el que trajo la pandemia

Alicia Alonso, gerente de Van Golem, aspira a que los espectadores regresen a los cines como antes de la pandemia. - Foto: Luis López Araico

El cine está hecho con el material con el que se forjan los sueños, igual que el halcón maltés de Humprey Bogart en la película de John Huston. Y un sueño es el que cumple este año los cines Van Golem de la avenida del Arlanzón: treinta años contemplan a los primeros multicines que hubo en Burgos. Han pasado muchas aguas río abajo desde entonces. Y han cambiado tantas cosas -ha cambiado tanto la vida- que parece increíble que las seis salas hayan resistido todos los embates posibles, que no han sido pocos: el cambio en los hábitos de ocio, las crisis sucesivas (incluida la pandémica, que ha sido especialmente demoledora), la irrupción de los DVD y, más recientemente, la invasiva eclosión de las plataformas en streaming: Netflix, HBO, Amazon Prime Video, Filmin...

«Es una alegría, la verdad es que estamos muy contentos», confiesa Alicia Alonso, gerente de los cines, mientras pasea con naturalidad, como si fuera su casa, por esa estancia que nadie ve: la 'sala de máquinas', el lugar donde se proyectan las películas, que tiene el encanto de los rincones míticos: está todo cubierto de afiches de películas, de iconos publicitarios de las mismas; allí arriba, también, están los viejos proyectores de 35 mm; ahora todo se gestiona desde un ordenador.

Hay recortes de fotogramas de cintas que han conservado quienes durante años se afanaron en proyectar en las cabinas las películas de turno, recortes de noticias, bobinas que constituyen un hoy un vestigio romántico, una oda a la nostalgia.

Van Golem cumple tres décadas ofreciendo sueños, refugio, felicidad en la íntima oscuridad de una sala. Estos cines, en los que trabajan once personas (llegaron a ser dieciséis) están a punto de alcanzar la maravillosa cifra de seis millones de espectadores. «Hace mucha ilusión cumplir treinta años. Para nosotros es una alegría que la gente siga viniendo ahora que hay tantas alternativas. Y queremos que sigan haciéndolo y cada vez más.Justo antes de la pandemia estábamos a tope, se había recuperado mucho.Pero la pandemia fue terrible, y después ya no ha sido lo mismo». Dice Alicia Alonso que ir al cine es un «acto social, porque no sólo es ver una película con amigos, es después tomar algo y hablar sobre esa película.Esto se ha perdido un poco, pero deseamos que se recupere. A la gente le está costando, pero creemos que volverá a ser como antes.Eso no te lo ofrecen las plataformas, que se ven en casa. Y no es lo mismo que salir», señala con esperanza.

No han salido indemnes de la pandemia. Y mira que han sorteado crisis.Afirma Alicia Alonso que estos últimos meses están siendo, sin duda, los peores de estos treinta años. «Las peores cifras son de ahora, de la pospandemia». Tampoco duda sobre la época dorada, que fueron aquellos primeros años tras la apertura, cuando el Tívoli y el Cordón estaban a punto de echar el cierre, igual que el Gran Teatro.

«En una de aquellas semanas se llegó a 9.000 espectadores, que es una barbaridad. Había colas para sacar entrada». Los multicines fueron acogidos por los burgaleses como una novedad. Y respondieron durante aquellos primeros años, máxime cuando, al poco tiempo, se quedaron como el único espacio en el que ver películas como Dios manda, desaparecidos ya los cines tradicionales.

Este jueves, 27 de octubre, Van Golem va a celebrar una fiesta con la proyección de una película (que será una sorpresa) y música en directo mientras se sirve un cóctel. «Hemos invitado a mucha gente. Nos apetecía celebrarlo de esta manera.No siempre se cumplen treinta años». Aunque está costando recuperar el número de espectadores prepandemia, la última fiesta del cine, celebrada hace unas semanas (hubo cuatro días a 3,50 euros la película), hace a la gerente de Van Golem mirar con esperanza al futuro: hubo 3.250 espectadores en los cuatro días, mientras que este mismo evento celebrado en primavera apenas llegó a los 1.300. Firmaría Alicia Alonso alcanzar la media de 1.000 espectadores el fin de semana y otros 1.000 el miércoles.

Datos históricos. Los cines Van Golem de Avenida delArlanzón han proyectado más de 4.500 títulos en estas tres décadas, esto es, algo más de 190.000 sesiones.Y antes de que concluya el año habrán sobrepasado la mágica cifra de seis millones de espectadores desde aquella ya lejana inauguración, que puso en cartelera estas películas: Mi chica, Mediterráneo, Europa, El clan de los irlandeses,Waynes World y Peter Pan.

De esos 4.500 títulos, hay diez en la clasificación de las más vistas. Se lleva la palma aquella comedia dramática británica titulada Full Monty, una mirada mordaz y divertida al drama del paro; le siguen dos películas españolas que lo rompieron en taquilla: Airbag, de Juanma Bajo Ulloa, y Ocho apellidos vascos, de Emilio Martínez-Lázaro. Tras sendas comedias, está Robin Hood, con Kevin Costner, Juana la Loca, de Vicente Aranda, parte de cuyo rodaje se realizó enBurgos (en la Catedral). Cierran la lista la infantil Aladin, el thriller Seven, la inolvidable La vida es bella, Todo sobre mi madre, de Almodóvar, y Ladybird, Ladybird.

Sorteo de pases gratis y precios más baratos por el 30 aniversario. Los cines Van Golem cumplen 30 años en Burgos y para celebrarlo se podrá asistir al cine por solo 4,90 euros del viernes 28 al jueves 3 de noviembre (el martes 1 festivo incluido). Asimismo, se va a llevar a cabo un sorteo de seis pases gratis para seis meses en el que se puede participar bien a través de sus redes sociales, bien depositando la entrada con los datos de contacto en la urna en taquilla.