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Esther Peñalba se medirá a Tudanca por la Secretaría del PSOE con el apoyo de la capital

Á. M. / Burgos
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La concejala en el Ayuntamiento de Burgos será la cara de un proyecto que tiene adeptos

Peñalba, justo antes de entrar a la reunión decisiva en la sede del Grupo Municipal. - Foto: DB/Jesús J. Mat

á.m. / burgos

Puede que el Congreso Federal de Sevilla haya devuelto parte de la tranquilidad que el PSOE perdió tras las debacles electorales de 2011, pero más allá de que en Ferraz se cierren filas en torno al ganador, en las provincias sigue existiendo el sentimiento de que la ‘ITV’ que debe pasar el proyecto socialista sí implica un relevo en sus órganos de poder que no todos consideran consumado. La prueba de eso se va a vivir en Burgos en los próximos días.

La imposibilidad del actual secretario provincial del PSOE, José María Jiménez, de continuar al frente del Partido en Burgos al haber agotado los 12 años en el cargo que marcan los estatutos como límite ha abierto un proceso, cuyo punto álgido se vivirá el 2 de junio con la celebración del Congreso Provincial, del que ha de emanar un sucesor. O sucesora.

El candidato ‘continuista’ que ya ha descubierto su carta es el número dos de Jiménez, el también diputado y secretario de Organización del PSOE en Burgos Luis Tudanca. Ser la apuesta de Jiménez es mucho aval, como se demostró en el último Congreso Provincial, en el que el todavía secretario provincial no encontró rival y fue proclamado como candidato único. Pero, y aquí regresamos a Sevilla y a las elecciones generales, hay cosas que han cambiado sustancialmente.

La fuerza del núcleo de Jiménez radica en que todas las asambleas de la provincia le han apoyado durante esta década larga. Sin embargo, la delegación enviada a Sevilla (cuatro personas) y el hecho de que los cuatro votos de Burgos fueran a la saca de Rubalcaba, no ha gustado en importantes viveros de afiliados como Miranda, donde ganó Carme Chacón la votación interna pero su voto, en la persona de Fernando Campo, se otorgó a Rubalcaba. También en Valle de Mena, la más grande de las pequeñas, ganó la ex ministra de Defensa.

A eso hay que sumar que en la Ribera (Aranda) hay tensión con la Ejecutiva provincial saliente desde que su líder, el ex alcalde arandino Luis Briones, no fue incluido en un puesto ‘digno’ en las listas para las últimas nacionales, entendiendo que no se otorgó a Ribera el peso debido en la candidatura. Y quizás este pueda ser el hecho decisivo.

Decisivo porque la Asamblea local de Burgos, que es la mayoritaria y la que mayor número de votos atesora para el Congreso, se reunió en la tarde de ayer para ultimar una candidatura alternativa a la considerada ‘oficialista’. Sin embargo, la capital, por sí misma, no alcanza una mayoría de votos, pero sí podría lograrla si el voto de otras asambleas se fragmenta o si Aranda decide alinearse con la candidata de la capital.

articular una mayoría. Candidata porque los tres nombres con los que se ha trabajado, que vienen de conversaciones mantenidas en las últimas semanas, son las de las concejalas socialistas en el Ayuntamiento de Burgos Carmen Hernando y Esther Peñalba, a las que se sumó en algún momento anterior el de Nuria Barrio, cuyo gran valedor sería el ex procurador Fernando Benito, también alejado de la provincial al quedarse fuera del reparto de cargos en las Cortes. Sin embargo, eran Peñalba y Hernando las dos personas que mayor inercia sumaban en torno a sí, y ayer se decidió que sea Peñalba.

Este hecho, el de la confirmación que la capital postulará una candidata alternativa al grupo de poder que ha dirigido el PSOE de Burgos en los últimos 12 años, también reabre el sempiterno debate entre la capital y la Ejecutiva, una realidad que se creía superada pero que se reactiva con dos discursos que deberán diferenciarse.

La Asamblea de Burgos quiere una mayor cuota de poder y decisión a la hora de elaborar tanto las líneas programáticas como las listas en futuros comicios, que es a la postre lo que también quieren Jiménez y Tudanca. La cuestión, ahora, es que hace cuatro años no había fuerza en la alternativa y ahora sí podría haberla. Con todo, Tudanca sigue siendo un candidato muy afianzado, pero debate va a haber. Y mucho.