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El entorno del Andén 56 ya es un nuevo foco de botellón

F.L.D.
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Aunque siempre hubo grupos que bebían en el entorno de la sala de música, tras la pandemia se ha incrementado esta práctica, sobre todo los días de concierto

Una de las últimas grandes aglomeraciones se produjo en septiembre. - Foto: Alberto Rodrigo

Si algo ha demostrado el botellón es que tiene una capacidad de dispersión notable. Da igual que la Policía Local esté más pendiente de controlar las laderas del Castillo para que no se junten allí los chavales a beber. No tienen reparos en buscarse otro sitio donde sentirse alejados del foco. De ahí que en los últimos años los jóvenes cambien continuamente de sitio: Fuente Prior, Venerables, los parajes próximos al HUBU o los alrededores de la sala Andén 56. En este último emplazamiento se suceden con más frecuencia de lo habitual en las últimas semanas. Los efectivos del cuerpo municipal han tenido que acudir varias veces por los ruidos y las molestias causadas durante los fines de semana. 

Desde la Policía Local advierten que las aglomeraciones se producen porque allí coinciden tanto los que acuden a los conciertos, los que toman algo en la cafetería aledaña y los que simplemente aprovechan las plataformas del exterior para echar unos tragos de cerveza o calimocho comprado en supermercados cercanos. Especialmente multitudinarios fueron los botellones previos a la actuación de La Regadera, en septiembre, y a la fiesta de Halloween de principios de este mes. 

Como es lógico, los chavales que se reúnen en este entorno generan molestias a los vecinos por diversos ruidos: voces, cristales... Pero los restos de la fiesta callejera también son visibles las mañanas siguientes, pues los aledaños de la sala Andén 56 amanecen llenos de botellas, cartones de vino y orines. De ahí que en las últimas semanas el cuerpo municipal haya informado de una serie de sanciones por estos motivos. 

Fuentes de la Policía Local señalan que, desde el fin de las restricciones, han observado un incremento de los botellones en esta zona si se compara con la época precovid, pero advierten que les preocupa casi más los ruidos y la suciedad (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este viernes o aquí)