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Un asiento y cuatro ruedas por 600 euros

C.M.
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El Ayuntamiento de Burgos gastará 120.000 euros en comprar 200 sillas de trabajo ergonómicas destinadas a los empleados municipales que prestan sus servicios en el Consistorio

La mayoría de las sillas están en mal estado, según el Ayuntamiento. - Foto: Alberto Rodrigo

Una buena postura en el trabajo es fundamental para prevenir dolencias o posibles lesiones. El Ayuntamiento cree que la ergonomía es fundamental para la comodidad de sus empleados e invertirá 120.939 euros en comprar 200 sillas para los funcionarios y laborales que prestan su trabajo en las oficinas de Casa Consistorial, de modo que cada una ellas tendría un valor de 600 euros, aunque lógicamente las empresas que se presentan a los concursos siempre ofertan precios más bajos. 

Lo cierto es que los asientos de escritorio ergonómicos no son baratos debido a que deben adaptarse al cuerpo y ser regulables a cada tipo de usuario, pero en el mercado hay otros modelos mucho más asequibles, por lo que el precio de salida que marca el concurso está diseñado para adquirir modelos de alta gama. 

El pliego de condiciones publicado hace unos días en la plataforma de contratación del sector público establece las características que deben tener las sillas en cuestión: movimiento tridimensional y brazos 3D, respaldo alto de 550 milímetros -como mínimo- regulable en altura y compuesto de dos partes diferenciadas para sujetar las zonas lumbar y torácica de la espalda, ser giratorias o tener basculación sincronizada del asiento y del respaldo. 

La concejal del PP Carolina Álvarez afeó al equipo de Gobierno este gasto, máxime cuando se acaba de aprobar la 'Declaración de Valladolid' o compromiso de las ciudades con la economía circular en el Pleno de la semana pasada y que apuesta por el reciclaje, la reutilización, aumentar la vida de los productos y acabar con la obsolescencia programada. «Eso es economía circular: reparar no tirar», dijo. 

Por su parte, la portavoz del equipo de Gobierno, Nuria Barrio, replicó que  «algunas sillas no tienen reparación». «Son de la Prehistoria aunque, las que se puede, se arreglan», al tiempo que culpó de ello al PP, que no las ha cambiado cuando ha gobernado. «Ahora tenemos que ser nosotros los que las compremos», concluyó.