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Los burgaleses alargan el verano y alivian a las agencias

B.G.R.
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El sector sigue aún muy tocado por las consecuencias de la crisis y cierra la temporada estival con la mitad de facturación de 2019. Las ganas de salir animan las ventas en los puentes

Las agencias de viajes creen que la normalidad no se recuperará hasta el próximo año. - Foto: Luis López Araico

Las consecuencias de la quinta ola de contagios, con un freno de las reservas y cancelaciones, dejaron un mes de julio «perdido» en las agencias de viajes. A pesar de todo, las expectativas con las que el sector arrancó el verano se han cumplido, pero no han podido incrementarse como sí que ha ocurrido en otras actividades económicas como la hotelería. La patronal Abeav asegura que la facturación aún se sitúa en torno al 50% respecto a la temporada estival de 2019, si bien reconoce haberse notado una «prolongación de verano» con un aumento de la actividad durante el pasado puente del Pilar y los que restan hasta finales de año.

Ese alivio se une a una cierta tranquilidad por la «normalización» de la situación debido a la vacunación, algo que no ocurrió el año pasado, cuando las agencias independientes se quedaron en una media del 30%, en líneas generales, e incluso por debajo de este nivel en algunos casos. A todo ello también ha contribuido la ampliación de los ERTE por parte del Gobierno central hasta el 28 de febrero. No obstante, la presidenta de la entidad, Icíar Blanco, expresa su preocupación por lo que pasará después al asegurar que son muchos los negocios independientes que se mantienen por esta ayuda.

En su valoración de la campaña de verano, Blanco puntualiza que debe tenerse en cuenta que «llevábamos 14 meses sin ingresos y cuando llega algo de actividad ves por fin la luz». Se mantiene, sin embargo, la incertidumbre sobre los viajes internacionales, ya que las reservas de estos pasados meses han sido mayoritariamente para destinos nacionales. Respecto a la media distancia, ha comenzado a arrancar con países como Egipto, Jordania y algunas ciudades europeas, pero los cruceros siguen «parados». En larga distancia, el movimiento es inferior, salvo para Punta Cana, Riviera Maya o Costa Rica, ya que el sector sigue esperando la apertura de Estados Unidos o lugares típicos en estas fecha como Argentina. De igual forma, se han reactivado los viajes de novios, a Kenia, Tanzania o Maldivas.

Blanco subraya como aspecto positivo que la pandemia ha hecho ver a muchos clientes la importancia del asesoramiento de los profesionales, que controlan los requisitos de acceso y entrada a los distintos destinos. Una situación que espera que se prolongue en el tiempo, ya que el gran competidor de esta actividad sigue siendo internet. Por su parte, la vicepresidenta de Abeav, Gema Alonso, asegura que el verano ha estado marcado por picos de ventas, subrayando el daño que hizo al colectivo las consecuencias de la quinta ola. Julio se perdió y la actividad comenzó a recuperarse en agosto y septiembre. «De turismo de destino nacional no podemos sobrevivir», remarca, añadiendo que «seguimos estando muy dañados y perjudicados», mientras que, al igual que su compañera, no sitúa la recuperación del sector hasta el próximo año.

La patronal sí que ha notado una mayor planificación de los viajes, después de la tendencia de reservas de última hora que han marcado el último año y medio. Blanco añade que, tal y como se había previsto, el verano parece alargarse y se está produciendo más movimiento para los puentes hasta finales de año, incluido el pasado del Pilar. Para Navidad se confía en el turismo de nieve y en las islas Canarias, donde los índices de ocupación son ya muy elevados.