scorecardresearch

La clave tiene dos patas: educación y prevención

ANGÉLICA GONZÁLEZ
-

La formación sexual del Comité Ciudadano Anti-Sida de Burgos llegará este curso a 3.000 estudiantes de diferentes cursos de 19 colegios de Burgos capital y 13 de la provincia

Las autoridades sanitarias reiteran que la única solución posible para evitar estas infecciones es la prevención y por eso siempre aconsejan el uso del preservativo. - Foto: Patricia

No se cansan las autoridades sanitarias de indicar que la única solución posible para evitar estas infecciones es la prevención y por eso siempre aconsejan el uso del preservativo. También lo hacen desde colectivos como el Comité Ciudadano Anti-Sida de Burgos que, además, desde hace casi veinte años está volcado en cuerpo y alma en la educación. Todos los años hace formación sexual en un buen número de colegios, tanto públicos como concertados, de la ciudad y la provincia, y adaptada a la edad del alumnado, desde los últimos cursos de Primaria hasta Bach y Formación Profesional. En la universidad también hacen algunas intervenciones.

El año pasado, por ejemplo, llegaron a alrededor de 2.000 estudiantes y este curso a 3.000 de diferentes cursos de 19 colegios de Burgos capital y 13 de la provincia. El objetivo principal es, según explica el sexólogo y formador Raúl Martínez, que los jóvenes se cuestionen los conocimientos sobre sexualidad que tienen y que confirmen o no sus ideas preconcebidas: "Cuando les hablamos de infecciones de transmisión sexual, por ejemplo, les suena como a algo muy lejano, como que no va con ellos y les insistimos en que la sexualidad va de disfrutar antes, durante y después, es decir, que el después no sea un disgusto".

ENCUESTA. Después de las sesiones, a los estudiantes se les pasa una encuesta cuyos resultados suponen una imagen bastante cercana a la realidad de la sexualidad de los más jóvenes, no en vano los cuestionarios son más de 2.000. Así, indican que la edad del primer coito es tardía (solo la mitad lo ha experimentado a los 18 años), que los chicos ven muchísima más pornografía que las chicas (el 61% de ellas dice no verla nunca frente al 21% de ellos) y que la principal fuente de información sobre sexualidad son las amistades y la segunda, los padres para las chicas e internet para los chicos.

Raúl Martínez explica que a la hora de dar la formación se tienen siempre en cuenta las distintas sensibilidades y valores que las familias y el alumnado puedan tener respecto a la sexualidad y que no se impone un único modelo valido sino que se ayuda a que "esos valores y sensibilidades se expresen con respecto y de manera que no dañe a la propia persona ni a las otras personas con las que se relaciona".