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La base de incendios de Quintanilla, sin mejoras higiénicas

I.P.
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Los trabajadores recuerdan que la Inspección de Trabajo dio un año a la administración para instalar vestuarios, ducha y baño y 14 meses después ha hecho caso omiso

La base está dentro de una nave privada donde se guardan aperos. - Foto: Valdivielso

Transcurridos 14 meses desde que los trabajadores denunciaran las condiciones en las que desarrollan su trabajo en la base de incendios de Quintanilla Sobresierra, nada ha cambiado, por lo que vuelven a mostrar su descontento porque la Junta de Castilla y León no ha movido un dedo para mejorar el local  y eso, recuerdan, pese a que desde la propia Inspección de Trabajo se obligó hace un año a adecuar las instalaciones, instalando vestuario, baño y duchas, según explica Sergio García, uno de los profesionales, que insiste en que es una vergüenza tener que trabajar en esas condiciones.

La base de incendios de Quintanilla se localiza dentro de una nave privada, por lo que los trabajadores tienen que compartir ese espacio con maquinaria agrícola que el propietario tiene en el local, además de que denuncian que la nave tiene aún suelo de tierra, por lo que han reivindicado en varias ocasiones que se coloquen baldosas.

Aunque no era la primera vez que se quejaban, el año pasado levantaron la voz con más fuerza debido a la situación sanitaria por la covid-19, conscientes de que en una situación de pandemia, las medidas higiénico-sanitarias había que extremarlas más, por lo que reivindicaron la adecuación de la nave y la instalación de duchas y vestuarios, ya que apenas tiene un lavabo y para cambiarse tienen que ‘esconderse’ detrás de un tractor u otros aperos.  

Esta nave está operativa cuatro meses al año, durante la campaña de verano, desde el 24 de junio hasta el 31 de octubre. La finalidad de este base de incendios es la de cubrir las incidencias que puedan darse en la zona de Páramos y los valles de Sedano y Valdelucio, aunque también si son requeridos acuden a sofocar otros incendios, como a la inversa desde otras bases de la provincia. Suelen ser cuatro los profesionales, dos peones y dos conductores, personal del Servicio Territorial de Medio Ambiente, los que cada campaña prestan servicio en la misma.