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Emprender como opción

B.G.R.
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Jóvenes y con iniciativa, cinco mujeres dan a conocer su experiencia como empresarias, con ejemplos que van desde campos poco habituales como el de la salud al de crear una consultoría dirigida solo a las pymes

Ponentes y moderadora intervinieron en la mesa redonda dedicada al emprendimiento femenino. - Foto: Luis López Araico

«Termino mis estudios y luego busco trabajo en una empresa». La afirmación de Laura Maestro recoge el pensamiento de muchos universitarios, aunque esta joven de 25 años haya decidido tomar otro camino laboral. Su caso es particular porque la carrera que ha cursado no está relacionada con su proyecto de futuro. Ingeniera mecánica de formación, apenas lleva un año como autónoma al frente de Revoluciona tu pyme, una empresa dedicada a proveer de herramientas de gestión digital a las pymes, ya sea de contabilidad, cartera de clientes o manejo de datos.

A pesar del poco tiempo discurrido, su valoración resulta muy positiva. «Estoy bastante contenta porque ya tengo encargos continuos», asegura esta emprendedora, quien reconoce que, aunque al principio de su carrera «no lo tenía muy claro», fue en los últimos cursos cuando comenzó a plantearse en serio el autoempleo. Considera que no se trata de una alternativa mejor o peor que cualquier otra salida profesional, pero aboga por que «tiene que ser una opción a valorar» en un momento en el que, además, asegura que es el idóneo para arriesgar «porque no necesitas un espacio físico» para iniciar una andadura empresarial «y el coste es realmente bajo».

Maestro valora todos los conocimientos que ha adquirido en esta andadura y destaca sobre todo que la labor de relaciones públicas a la hora de tratar con los clientes le lleva más tiempo que la parte técnica. Subraya la satisfacción que le produce el «trato con las personas» y el hecho de defender la idea por la que ha apostado para su futuro, desde la tranquilidad de saber que «puedo retomar la ingeniería».

El emprendimiento femenino fue el protagonista de la mesa redonda celebrada en la Facultad de Ciencias Económicas, donde también participaron otras cuatro jóvenes que comparten recorrido laboral en este campo. Laura Olalla es enfermera y trabaja en Atención Primaria. El campo de la salud no es precisamente el más proclive para crear un negocio, pero ella apostó por hacer realidad una idea que le llegó en una rotación de prácticas en el servicio de Pediatría del HUBU. Se trata de una aplicación móvil para cuidados paliativos pediátricos, que está dirigida a profesionales sanitarios pero que tiene como objetivo final «formar» a las familias que están pasando por esta difícil situación.

Su proyecto ha recibido varios premios y le ha permitido crear, junto a otras cinco personas, la empresa Contigo. «Lo más costoso está siendo buscar financiación», reconoce, sin que por ello destaque la valiosa experiencia que ha adquirido en el mundo empresarial, que compaginará con el de la salud. «Tenemos todas las herramientas para lograr el éxito», subraya para animar a las mujeres a probar un camino en el que reconoce haberse sentido arropada.

Como Maestro y Olalla, Inmaculada Villamartín se ha decantado por la gestión de apartamentos turísticos, mientras que Ana María Díez se dedica a la alimentación con su firma de Embutidos Rioseras y Laura Ausín a la preparación de menús para empresas, así como otros servicios de comida a domicilio con Hasta la cocina. Cinco ejemplos que cómo emprender es una opción a tener en cuenta.