Trece mil empresas urgen un drástico rescate fiscal

G. ARCE
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La medida extraordinaria solicitada afecta a los principales impuestos y tasas municipales y plantea bonificaciones, exenciones y ayudas a fondo perdido para 2021 y 2022

Trece mil empresas urgen un drástico rescate fiscal

Comerciantes, hosteleros, distribuidores de alimentación y bebidas, empresas de transporte de viajeros, gimnasios y agencias de viajes, entre otros colectivos de pymes y autónomos seriamente afectados por la crisis sanitaria, hasta sumar las 12.982 empresas que operan en la ciudad, han unido sus fuerzas para solicitar al Ayuntamiento un rescate fiscal de gran envergadura que implique la reducción de los principales impuestos y tasas municipales de cara a los ejercicios de 2021 y 2022. La petición, canalizada a través de una carta enviada al alcalde esta semana por el presidente de la patronal FAE (próximamente se hará lo propio con la Diputación), busca ofrecer liquidez a miles de empresas burgalesas en estos momentos «tan graves y extraordinarios».
De ser aceptado en su totalidad,  lo que implicaría recogerlo en los presupuestos municipales de 2021, el rescate propuesto supondría un importante esfuerzo para las arcas del Ayuntamiento, pues toca de lleno a los principales impuestos y, por lo tanto, a las principales fuentes de ingresos de la ciudad:  Bienes Inmuebles (IBI), Actividades Económicas (IAE), el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y el de Vehículos de Tracción Mecánica.
Plantea, asimismo, cambios en los tipos de gravamen, ajustes de los valores catastrales al valor real de mercado (competencia que tiene el Ministerio de Hacienda) y bonificaciones vinculadas a la caída de la facturación, las perdidas o a la creación empleo de las empresas de los sectores más afectados por la covid-19.
Además, la propuesta empresarial incluye tasas como las de aprovechamiento especial de bienes o instalaciones de dominio público local (enfocada a las terrazas), recogida y tratamiento de residuos o la del uso de la estación de autobuses. Ayudas a fondo perdido, la supresión de la vía de apremio y ejecución y la modificación en la ordenanza fiscal en cuando a la bonificación por pronto pago son algunas medidas planteadas.
La carta concluye que lo reclamado «es de absoluta necesidad para la supervivencia de las empresas burgalesas» y reconoce, que dado el calado de las medidas, es necesario modificar con urgencia las ordenanzas fiscales para que se hagan realidad estas medidas.
El plan de rescate recoge algunas demandas que pueden tener una lectura más allá del momento actual. En este sentido, destaca la petición de declarar de utilidad pública a todos los polígonos industriales del término municipal de Burgos para promover la instalación de nuevas empresas y la reactivación económica y el empleo.
El objetivo, subraya el documento al que ha tenido acceso este Diario, es que todas las empresas ubicadas en algún polígono de la ciudad «tengan los mismos derechos sobre bonificaciones en función del fomento de empleo y dejar de distinguir los polígonos que tienen participación municipal y los que no, para que todas las empresas se encuentren en las mismas condiciones a la hora de solicitar bonificaciones por ampliar instalaciones, creando puestos de trabajo».
Entre las ayudas a fondo perdido propuestas para las empresas en crisis están la cuota por abastecimiento de agua potable y depuración y el 40% del Impuesto de Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana de 2020, 2021 y 2022 para empresas y autónomos que acrediten pérdidas superiores al 25%.
Se piden ayudas para promover campañas similares al BonoBurgos, ampliando su duración y sectores de aplicación de cara a incentivar el incremento del consumo fomentando además el consumo de empresas domiciliadas en Burgos.
El presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente, que todavía no ha tenido respuesta a la petición, insiste en que si se quiere apoyar a los sectores en crisis son necesarias ayudas directas, «no préstamos que no puedan pagar y generen más endeudamiento». «Pedimos a la ciudad que exima de pagar impuestos a empresas que no están generando ingresos para pagarlos».  Se trata, puntualiza, de un «aperitivo» pues los empresario piden la actuación de la Junta y Estado con ayudas directas «porque se está privando de desarrollar una actividad por decreto».
Desde la FEC, Consuelo Fontecha, se insiste en que «quien ha generado el problema debe ser parte de la solución. Si hay actividad reducida o prácticamente nula, alguien tiene que ponerse del lado de los empresarios».
Los hosteleros insisten en que «prioritarios» son todos los sectores pues es una crisis en cascada. «Estamos cansados de que el Ayuntamiento nos dé la razón y nos derive al dinero que nos dé la Junta o el Estado. Lo que pedimos sí lo puede hacer el Ayuntamiento y queremos que se ponga manos a la obra», explica Luis Mata.