Más pintadas frente a la bajada de otros actos vandálicos

Ó.C
-

El Ayuntamiento constata la reducción del número de aspersores rotos o el de contenedores quemados, que se limita a 5 cuando en años previos se han llegado a calcinar "más de 30"

Más pintadas frente a la bajada de otros actos vandálicos

El problema de las pintadas afecta a toda la ciudad, como se ha podido constatar con la denuncia esta misma semana de los vecinos de Torre de Miranda y antes lo hicieron los de Pequeña o la plaza de Alfonso VI. El repunte de grafitis y firmas coincide con un notable descenso de otro tipo de actos vandálicos, como por ejemplo la quema de contenedores. En 2019 se han calcinado 5, cuando en los peores años la cifra fue de "más de 30", recuerda el responsable de Obras, Adrián San Emeterio.

Sobre las pintadas, el concejal de Seguridad Ciudadana, Pablo Gómez, asume que "sí que han aumentado", aunque defiende que su incidencia "va por oleadas". Para prevenirlo, Policía Local vigila y de hecho "ya se ha identificado a algunos autores con sanciones de 750 a 1.500 euros", afirma. El problema está en "pillar" a los autores en el acto y por este motivo se barajan opciones como colocar cámaras de seguridad. Esta solución se piensa por ahora para una zona en concreto, la del Centro Cívico, donde se acaba de destrozar el mural de Araiko. El concejal explica que esta es una parte conflictiva y por esto se estudia esta medida, aunque primero se tiene que tener la autorización de la subdelegación del Gobierno, aunque se colocarán "para que sea de la manera menos lesiva para los viandantes".

Aún así, las cifras municipales muestran un descenso en otros actos vandálicos, o al menos esto dicen los datos del departamento de Obras "aunque es triste que estemos contentos con que se queme aunque sea un contenedor", repara San Emeterio. En este 2019, el vandalismo ha prendido fuego a cinco, cantidad que está dentro de la cifra de reposición a la que tiene que hacer frente la UTE. De hecho son doce los contenedores que se pueden cambiar sin que se tenga que poner dinero extra municipal.

En esta línea hay otro aspecto que ha sido sangrante en años previos, el de los aspersores en los parques. En 2019 llevan contabilizados 50, "y cada uno cuesta 19 euros" por lo que el gasto roza los mil euros en sustituciones; pero otros ejercicios "ha sido el doble". Más allá de estos aspectos, San Emeterio añade en la factura las horas dedicadas a reparar mobiliario urbano o parques infantiles, la limpieza de pintadas en dependencias municipales o los veinte árboles que se han tenido que plantar por los actos vandálicos que se sufren, a pesar del descenso en algunos de ellos a lo largo de este año