Casi el 11% de los herederos renuncia a la herencia

Santiago González
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Un total de 2.875 personas rechazaron el pasado año hacerse cargo del legado familiar, una cifra en constante aumento desde 2007 y muy influenciada por el impacto de la grave crisis económica

Los testamentos y las renuncias hay que tramitarlas ante notario. - Foto: Solete Casado

Doce años de crecimiento sostenido. Las renuncias a herencias siguen aumentando en Castilla y León pese a que hace varios años se inició la recuperación económica que cerraba la gran crisis que nos pilló desprevenidos allá por 2008. El pasado año 2.875 herederos ejercitaron su derecho a rechazar una herencia, algo que supone casi cuatro veces más que los 750 que lo hicieron en el año 2007, según los datos aportados por el Consejo General del Notariado.
Esta cifra de renuncias supone ya casi el 11 por ciento de las 26.368 herencias que se tramitaron el pasado año en la Comunidad, un porcentaje que tampoco ha dejado de crecer y que supone medio punto más que ejercicio anterior. En 2007 apenas suponía el 3,45 por ciento del total autonómico.
José Ángel Tahoces, decano de los notarios de Castilla y León, considera que este crecimiento sostenico «sin aumentos espectaculares» alcanzará pronto el pico máximo a no ser que la nueva crisis sanitaria provoque otro batacazo económico. «Creo que estamos en los últimos coletazos provocados por una crisis que dejó a mucha gente arruinada», afirma.
Muchas personas resultaron muy afectadas en sus patrimonios y no han podido recuperarse antes de su muerte, por lo que han dejado una «situación mala con endeudamiento», explica Tahoces. «La recesión fue muy generalizada y un auténtico crack para muchos», aunque también reconoce que la actividad de los colegios notariales ha recuperado ritmo y ya «no estamos como hace cinco años».
Aunque hay otros, el principal motivo para renunciar a una herencia es que las deudas superan al valor económico de los bienes o activo que deja el difunto. El decano autonómico explica que, en ocasiones, también se produce un rechazo por una cuestión fiscal, ya que el peso de los  impuestos en ocasiones supone disponer de una liquidez que no siempre es fácil de tener o conseguir. 
La fiscalidad

Esta situación se produce especialmente cuando los herederos son colaterales, es decir hermanos, sobrinos o primos, ya que el impuesto grava progresivamente la cuantía y el parentesco. Tahoces explica que en Castilla y León ya existe la bonificación hasta 400.000 euros a los herederos directos, por ello considera que la supresión total del impuesto de sucesiones, que actualmente se encuentra en trámite parlamentario en Castilla y León, no tendrán excesiva influencia en el descenso de renuncias.
No obstante, el decano destaca que la eliminación del impuesto de donaciones «posiblemente tenga mucha más incidencia», ya que ahora se encuentran gravadas y su eliminación «favorecería y facilitaría la movilización de activos, lo que genera circulación y dinamismo económico».
Por otra parte, un pequeño porcentaje de las renuncias se produce porque el heredero prefiere que la herencia sea recibida por sus hijos o nietos.
Asesoramiento

En cualquiera de los casos, José Ángel Tahoces señala que el asesoramiento por expertos es lo más importante antes de tomar una iniciativa de este tipo, que tiene que realizarse mediante escritura pública. Por ello, anima a cualquier ciudadano a acudir a un notario y estudiar las posibilidades legales y opciones existentes antes de renunciar a una herencia, ya que ello también puede conllevar consecuencias para otros parientes cercanos.
Una de las alternativas más beneficiosas es la aceptación de la herencia a título de inventarios, especialmente en ocasiones donde no sean viables económicamente porque el fallecido haya acumulado importantes deudas o cuente con activos deteriorados o bienes que no tengan rendimiento a corto plazo.
Esta forma de recibir la herencia a título de inventarios, que ya han escogido casi 150 herederos desde 2015 (46 el año pasado) lo compara el decano de los notarios castellanos y leoneses con «un concurso de acreedores», ya que es una fórmula donde el heredero sólo responde a los acreedores con el patrimonio y los bienes del difunto, sin poner en riesgo el propio o el de su familia.
Finalmente, Tahoces insiste en que la evolución de las renuncias a lo largo de este año y los próximos puede cambiar absolutamente si esta crisis sanitaria que atravesamos deriva en un parón económico que pueda suponer un importante incremento del paro e incuso la quiebra o el cierre de empresas y negocios. Para ello habrá que esperar a que pase y ver los datos de herencias en los siguientes ejercicios.