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Londres se pierde en Gamonal

A.S.R.
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El proyecto 'Barrio de genios' sorprende una vez más a los vecinos con la intervención artística que Amaya Barahona ha realizado en la cabina de la avenida de Derechos Humanos, 47

La lluvia y la grisura facilitan a los viandantes sentirse por unos instantes en una avenida londinense. - Foto: Alberto Rodrigo

El día plomizo y la lluvia facilitan meterse en situación y hacer que uno pasee por una de las principales avenidas de Gamonal como si lo hiciera por el cogollo de Londres. Una cabina como las famosas que trufan el callejero de la capital británica sorprende al viandante en el número 47 de Derechos Humanos. El proyecto Barrio de genios, desarrollado por la Asociación de Comerciantes, Empresas de Servicios y Hosteleros, Zona G, continúa sumando intervenciones artísticas en el mobiliario urbano. 

Ese ilusionismo, en esta ocasión, lo ha creado Amaya Barahona, artista de la Asociación SIO2, uno de los colectivos habituales en esta iniciativa que busca revitalizar la vida comercial de esta zona capitalina. 

Poco misterio esconde esta actuación. Reconoce la creadora que en esta ocasión los comerciantes le dieron la idea. El gerente de Zona G, Borja García, apunta que lo decidieron tras recibirlo como sugerencia por parte de muchos vecinos. Ella solo ejecutó. Barajó tomarse una licencia y dedicárselo a The Clash, por su mítica canción London Calling, tan de actualidad más de 40 años después de su lanzamiento, pero se decantó por ser lo más fiel posible a la realidad y dejar que cada cual ponga su banda sonora. Ahora cruza los dedos para que los vándalos tarden en poner su mirada en ella. Y es que esta se ha ganado el sobrenombre de 'cabina de la discordia'. Hasta en tres ocasiones ha sido saboteada. Chafaron la primera propuesta que realizaron en verano Rachel Merino y Diego Alonso, también de SIO2, y la segunda, de los hermanos Sergare, con motivos navideños.

Dure lo que dure, la artista se muestra radiante con la oportunidad de volver a poner su granito de arena para hacer más amable el día a día en el barrio. 

«Siempre, durante el tiempo que estamos pintando, la gente nos dice 'qué bien', 'qué bonito lo estáis dejando', 'qué gusto ver cómo cambian las cosas'... Los ciudadanos lo agradecen muchísimo. Se acercan, hablan contigo y están súper agradecidos. Incluso te dan ideas para mejorar otros lugares. Está muy guay», expresa Barahona, habitual en esta iniciativa. 

Ha tuneado dos cabinas más en la calle Francisco Grandmontagne, Tardis, Freak point, en un azul electrizante, y Amor point, de un amarillo llamativo, lanzada el pasado 14 de febrero, con motivo de San Valentín, que invita a celebrar el amor en el más amplio sentido de la palabra, echando cartas en el buzón o dejando candados de enamorados amarrados a una rejilla. Cabinas al margen, confiesa que la que más disfrutó fue la vidriera modelada en una marquesina de autobús con la representación de la flor de los gamones. 

Y es que Barrio de genios se fija en cualquier mobiliario o rincón susceptible de lucir mejor. Su hoja de ruta avanza imparable. Tras la reciente intervención de 30 escaparates con míticas historias de amor por el 14 de febrero, próximamente volverán a actuar en las dos cabinas telefónicas indultadas de la calle Vitoria, crearán un mural en el parque Félix...