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Kiddy's Class y Douglas cierran en la calle La Estación

R.C.G.
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La perfumería aún tiene otro local en Miranda mientras que la franquicia del grupo Inditex ha decidido abandonar la ciudad del Ebro por la crisis

Douglas mantendrá abierto uno de los dos locales que tenía en la ciudad. - Foto: Ó.C.

La crisis desatada por el coronavirus no solo ha afectado al pequeño comercio. También las grandes franquicias han visto como sus ventas se reducen notablemente, hasta el punto de que algunas marcas han decidido dejar la ciudad al no tener suficiente rentabilidad en sus negocios. Es el caso de Douglas y Zara. 

La primera ha cerrado ya hace unas semanas una de las perfumerías que tenía en La Estación, aunque la decisión no ha supuesto pérdida de empleo ya que las tres dependientas han pasado al local que permanece abierto en la misma calle. En él, trabajan actualmente seis personas que confían en que esta medida permita garantizar la viabilidad del establecimiento y que de esta manera la cadena no tenga que dejar definitivamente Miranda, aunque la reorganización forma parte de un proceso a nivel nacional a través del que Douglas ha anunciado el cierre de un centenar de establecimientos, lo que conllevará la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a un máximo de 600 empleados, según ha informado la multinacional, aunque de momento no ha afectado a los trabajadores de la ciudad. 

Sí que habrá despidos en Miranda en el local Zara Kiddy’s Class, ya que el mismo cerrará sus puertas el próximo 23 de febrero por decisión de la compañía, aunque en el escaparate no hay ningún cartel que avise de esta medida ni de rebajas por liquidación. A las cinco personas que trabajan en la tienda se les ofrecerá la recolocación en otra localidad o una indemnización de 45 o 33 días por año trabajado en función de la antigüedad de cada empleada.  

El grupo Inditex ha anunciado el cierre de 23 tiendas más en toda la comunidad autónoma y por ahora el grueso de empleadas ha descartado la oferta de traslado, aunque las afectadas de Miranda aún no han tomado una decisión definitiva ya que están en negociaciones. 

Tanto Douglas como la tienda de ropa y accesorios para niños de Zara están ubicadas en La Estación, la principal calle comercial de la ciudad, pero aún así se han visto afectadas por el descenso de las ventas ocasionado por la pandemia.

De momento, la mayor parte de comercios, tanto familiares como franquicias, resisten a los efectos del coronavirus, aunque el descenso de ingresos ha dejado a varios contra las cuerdas. 

«Lo estamos pasando todos mal y las grandes marcas están apostando mucho por las tiendas on line y dejan las tiendas físicas casi como escaparate, sobre todo en las ciudades pequeñas», asegura Fernando Zatón, presidente de Acecaa, quien considera que esta alternativa solo es viable en las multinacionales y tiene un efecto negativo en el resto porque «acostumbran a la gente a comprar por internet y eso a la larga supone más pérdida de empleo». 

Zatón considera que la marcha de estas dos franquicias es «preocupante» porque la ciudad pierde oferta. «Cuando llegan las grandes marcas te asustas un poco por la competencia, pero una vez que ya están presentes y estaban generando puestos de trabajo, que se vayan es una mala noticia».