Hallados bajo la Llana restos de un edificio noble pregótico

H.J.
-

Se trata de una construcción abovedada que estaba a casi 3 metros de profundidad, anterior a la Catedral, todavía sin identificar y que remite al pasado medieval más desconocido de la ciudad

Vista general de la excavación llevada a cabo en la Llana de Afuera. - Foto: Alberto Rodrigo

Puede pasar desapercibido en un vistazo general sobre los restos arqueológicos hallados durante la remodelación de la Llana de Afuera, pero si la vista se detiene mínimamente hay un elemento que destaca sobre los demás restos que han quedado a la luz. Es un muro bien labrado, con una sillería perfectamente recortada y lo que parece el arranque de un arco o de una bóveda completa.
¿De qué se trata? Los investigadores todavía no lo tienen claro, pero admiten que se trata de un hallazgo «muy interesante». La arqueóloga responsable de los trabajos de excavación del entorno, Fabiola Monzón, explica que esa construcción de piedra está junto a los cimientos de la capilla de San Gregorio, entre 2,5 y 3 metros de profundidad respecto al suelo actual, y apunta que se trataría de una edificación del siglo XIII «si no antes».
Se sabe que en este entorno había un primitivo cementerio en torno al barrio llamado de Santa Cruz, que por allí estaba también el antiguo palacio que Alfonso VI cedió para la construcción de la catedral románica (siglo XI) y que en una excavación de 1989 apareció un torreón. «Evidentemente es una época muy desconocida porque no ha habido modo de intervenir bajo la catedral, así que probablemente vamos a ir viendo nuevas pinceladas de ese ámbito catedralicio», explica.
Se cree que en torno a la primitiva seo románica pudieron ser engullidas viviendas o construcciones aledañas al palacio, y añade Monzón que «siempre se ha explicado que tenemos un constante movimiento urbanístico en esta zona». Pero para concretar de qué se trata esta construcción abovedada y que parece de noble factura asegura que es necesario un «proceso de reflexión, manejar documentación y estudiar la estratigrafía» para tratar de datarlo lo mejor posible y de afinar cuál es el origen del hallazgo.

[más información en la edición impresa]