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«Ha sido duro, pero estoy contento por la marcha del equipo»

ROBERTO MENA
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ENTREVISTA | Guillermo Fernández lleva sin jugar desde el pasado 6 de enero por una importante rotura muscular. El delantero del Burgos CF reconoce que ha sido "duro", pero ante el Zamora ya estará a disposición del técnico

Guillermo Fernández, durante el partido del Burgos en Villaviciosa ante el Lealtad. - Foto: Jesús J. Matías

El partido ante el Espanyol de Copa disputado el pasado 6 de enero fue el último encuentro en el que Guillermo participó con la camiseta del Burgos CF. Dos días más tarde se lesionó en un entrenamiento. Asegura que supo de inmediato que la rotura muscular era importante. Diez jornadas después vuelve a estar a disposición del cuerpo técnico. Reconoce que ha sido «duro» y que en la grada ha pasado «envidia», pero asegura que la buena marcha del equipo ha sido la que le ha permitido que su estado de ánimo haya sido bueno en estas semanas que ha estado al margen del grupo.

Después de más de dos meses sin jugar las ganas de volver serán inmensas.
Lo que más nos gusta es jugar al fútbol y la peor situación es estar lesionado. Imagina las ganas que puedo tener.

¿Se ha alargado más de lo previsto?
Desde el principio ya se sabía que iba a ser un problema importante. En el momento que me ocurrió ya me di cuenta de que nunca había tenido una lesión tan fuerte en la zona de los isquiotibiales. No sabíamos cuánto tiempo iba a estar fuera concretamente, pero por la sensación que tenía y por lo que luego corroboraron las pruebas éramos conscientes de que no iba a ser cosa de tres semanas. Todo ha ido según lo previsto, en los plazos que más o menos teníamos. Lo importante era recuperarlo bien y ya estoy al cien por cien. Ha sido duro, pero viendo la marcha del equipo he estado contento y con más ilusión por volver.

¿Ha pasado mucha envidia?
Siempre que se está en la grada se pasa envidia, porque lo que quieres es jugar. Pero he disfrutado como todos los aficionados y he tratado de ayudar donde tocaba en ese momento. Cuando las cosas van bien todas estas situaciones se llevan mejor. Si el equipo está bien todo se afronta de otra forma.

Sabiendo que iba para largo desde el principio, ¿tuvo que mentalizarse para saber que le llegaba una etapa difícil?
Así es. No es la primera lesión que he tenido en mi vida. Cuando te lesionas es difícil, pero solo dura hasta el día siguiente. Luego cambia la mentalidad porque eso no te ayuda a superar la lesión y mejorar. No es plato de buen gusto estar lesionado, pero todo el mundo me ha ayudado, por lo que ha sido más llevadero.

¿Una lesión muscular tan larga merma la seguridad y la confianza?
En el final de la recuperación hemos tratado de quitar un poco ese miedo para poder entrar en el equipo con todas las garantías. La recuperación ha ido bastante bien y ahora mismo me siento con confianza y recuperado, porque todo está yendo muy bien después de llevar ya dos semanas entrenando con el grupo. Sabíamos que había que recuperar bien, porque en el momento que empiezas a jugar con el equipo ya estas expuesto y tienes que estar al cien por cien.

El área deportiva está convencida de que Guillermo será un hombre importante en los partidos que restan.
Desde el primer día que me lesioné mi única intención era ayudar al equipo lo antes posible. Me ha tocado echar una mano desde fuera en las últimas semanas, ahora lo intentaré hacer desde el campo. De lo que se trata es que todo el mundo aporte lo que pueda desde dónde nos toque.

¿La etapa competitiva que llega es la más bonita para el jugador?
A medida que se acerca el final se le empieza a dar más valor a cada partido. Este año está siendo peculiar y cada punto es muy importante. Al final de esta primera fase si aseguramos el primer puesto también tiene mucho valor para el play off. Aún queda mucho y habrá muchos puntos en juego, pero cada  fin de semana casi es una final y eso es lo que nos gusta. Creo que estamos preparados y con muchas ganas de jugar.

¿La ventaja con la que afrontan la segunda fase da tranquilidad?
Ahora tenemos un colchón importante, pero en el fútbol de una semana a otra la película cambia muy rápido. A pesar de tener esta ventaja la mentalidad con la que salimos en todos los partidos es ganadora y por mucho que estemos por delante no creo que nadie salga relajado. El equipo responde muy bien en ese sentido y cada partido para nosotros es muy importante.

¿Las sensaciones en el vestuario son igual de buenas que las que transmite el equipo al entorno?
Sí. El grupo es espectacular, el ambiento es muy bueno y eso es vital. El grupo humano es muy importante porque eso se traslada al campo y a la competición. Pocas veces he visto un colectivo como el que tenemos y se puede decir que somos un grupo de amigos, lo que no quita para que los entrenamientos sean muy intensos, que también es importante. Todo eso se va plasmando en los partidos y el resultado es que el equipo compite, está comprometido y se traduce en buenos resultados.

Cuando decidió bajar un escalón después de 6 años consecutivos en Segunda lo hizo precisamente con la intención de aspirar a todo en Segunda B. La trayectoria del equipo dice que ha acertado con su elección.
Cuando tomas la decisión de ir a un club o a otro siempre pones en la balanza los pros y los contras. Hablas con la gente porque al final conoces a personas que han pasado por distintos sitios. Hablando con compañeros, con Michu, con el míster lo que transmitían era lo que se está viviendo este año y la verdad es que estoy muy contento de la decisión que tomé.

¿Dónde ve al equipo al final de temporada?
Quedan 6 partidos de la segunda fase y a pesar del colchón que tenemos son muchos puntos los que quedan por disputar. Si continuamos en esta línea vamos a ir bien y lo normal es que sigamos así, porque el equipo trabaja y entrena muy bien. Todo el mundo está comprometido y ese es el camino para que al final de año se puedan alcanzar los objetivos con los que comenzamos. Para hacerlo hace falta también el factor suerte, pero seguramente si seguimos por este camino tendremos más fortuna que si nos comportáramos de otra forma.

¿Da pena no poder compartir una campaña tan exitosa con la afición?
El fútbol sin público pierde la esencia. No he tenido la suerte de vivir un partido con la afición en la grada, pero por lo que me han dicho existía un gran ambiente en El Plantío. Lo cierto es que  en la ciudad se respira ese ambiente que no se ha podido trasladar al campo. Veo a la gente ilusionada por el año que estamos haciendo. Eso nos motiva y para los jugadores eso supone una marcha más. Ojalá más pronto que tarde pueda entrar el mayor número de público posible, porque eso sería una buena señal para todo el mundo y para nosotros en particular una alegría.