Oña exime de pagar la tasa de terrazas y podrán ampliarlas

S.F.L.
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El equipo de gobierno de Oña obligará a los bares y restaurantes a dejar libre de mobiliario el paso de los vecinos a sus domicilios. El bar Deportivo y el Janfry valoran fijar unos horarios de atención las primeras semanas

El Chole prepara el terreno para colocar el lunes la terraza de El Rincón del Convento, en la que dará comidas y cenas. - Foto: S.F.L.

El municipio de Oña ha tomado una importante decisión para ayudar al sector de la hostelería, uno de los más perjudicados por el efecto de la crisis sanitaria por el contagio masivo del coronavirus. Así, el Consistorio que dirige Arturo Pérez aprueba que los bares y restaurantes no tengan que pagar en 2020 por la ocupación de la vía pública con la colocación de las terrazas, tanto en los meses en los que han permanecido cerrados como en el resto del año.
Además de ayudas de carácter directo, el equipo de gobierno local también ha dictaminado que las terrazas puedan ampliarse en los próximos meses respecto a lo que tenían autorizado, con el objetivo de paliar las limitaciones establecidas por el Ministerio de Sanidad para cumplir con las distancias de seguridad. De este modo, podrán colocar un mayor número de mesas y sillas, siempre y cuando los dueños lo soliciten en el Ayuntamiento, que lo autorizará sin inconveniente si cumplen las medidas marcadas por el Gobierno. «Quiero dejar claro que se consentirá agrandar el espacio designado a la zona exterior de los locales de hostelería, pero los propietarios de los establecimientos que se hallan en la Plaza del Ayuntamiento deberán tener en cuenta que deben de respetar el límite de acceso a los portales de las viviendas o a la iglesia de San Juan», asegura el alcalde.
La cortesía entre los locales y los espacios de cada uno deberán llevarse a cabo desde el primer día de la apertura porque el municipio tolerará un aumento «hasta cierto punto». Los establecimientos podrán abrir el lunes -una vez que el municipio pase a la fase 1 de la desescalada- en función de lo establecido en la licencia con la que contaban antes del estado de alarma permitiendo alguna modificación. La corporación busca que exista un criterio uniforme para beneficiar a todos los hosteleros por igual. «Pretendemos apoyar con todas las posibilidades a un sector que se ha visto perjudicado plenamente por la crisis sanitaria, sin olvidar que hay que cumplir la normativa para no perjudicar la convivencia vecinal. Con flexibilidad pero con responsabilidad saldremos fortalecidos», argumenta Pérez.
Los propietarios de los seis locales que cuentan con posibilidad de atender en el exterior de los inmuebles agradecen el gesto del Ayuntamiento pero dos de ellos, el bar Deportivo y el Janfry, se plantean marcarse unos horarios. Según los hosteleros resulta «ridículo» permanecer todo el día en el negocio teniendo en cuenta que a la villa no podrán llegar turistas.
Otros, como el Rincón del Convento continuarán con su actividad y ofrecerán servicio de comidas y cenas. El Chole, dueño del local, prepara ya la zona con expectativas de poder abrir la semana que viene. «Contamos con capacidad suficiente para montar una terraza grande y muchos de los clientes podrán acomodarse en el jardín de enfrente», manifiesta el hostelero.
Arona y Samantha, gerentes del restaurante Blanco y Negro, aplazarán la apertura. «Nuestro local es pequeño al igual que el área donde colocamos la terraza. Igualmente, nos resulta imposible porque la calle está en obras», añade la pareja.