Descubren en Riocavado grabados rupestres del siglo IX

I.P.
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Descubren en Riocavado pinturas rupestres del siglo IX

Con decoración de influencia bizantina, están realizados sobre roca de pizarra negra en el paraje de Peña Hueca. Uno de ellos es un plano que es similar a la planta bizantina del Monasterio de Suso, en La Rioja. Podrían ser obra de un emerita

La aparición de grabados realizados por pastores sobre las pizarras del monte de Riocavado de la Sierra escondía un hallazgo más transcendental que se remota al periodo Altomedieval (entre los siglos VI al siglo IX) y que solo la pericia de un profesional arqueólogo ha sido capaz de entender. Iñaki Líbano, vinculado a Riocavado y presidente de Edestiaurre Arkeologia Elkartea, una asociación con sede en Vizcaya, pero constituida por un grupo de profesionales implicados en la arqueología para promover y difundir  la investigación, difusión y conservación del patrimonio, ha  conseguido involucrar en el estudio a dos universidades y al Centro Nacional  de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) para investigar, datar e interpretar el conjunto de grabados en las rocas.
Así, bajo la dirección de Joseba Ríos, del Cenieh, y el patrocinio del Ayuntamiento de Riocavado, el propio Iñaki Líbano, como codirector; Diego Gárate, de la Universidad de Cantabria; Olivia Rivero, de la Universidad de Salamanca y Theodoros Karanpaglidis, del Cenieh, han venido trabajando desde 2015 en la investigación de una serie de grabados en el paraje conocido como Peña Hueca, en plena Sierra de la Demanda, y con el pico San Millán al fondo. Los primeros datos tras ver los grabados se han confirmado a lo largo del trabajo minucioso de investigación, con última tecnología, ya recogidos en un informe que conoce la Junta de Castilla y León, competente en materia de protección del patrimonio, y que a partir de este punto, determinará cómo actuar para preservar el hallazgo y hacer del mismo un recursos para atraer visitantes,  como espera el Ayuntamiento en un futuro, además de la propia difusión que del hallazgo harán los investigadores en revistas especializadas, como ya se hizo en su momento con los graffitis de los pastores.
Aunque hay tres grabados en tres bloques de pizarras de Peña Hueca apenas separados por centímetros, uno de ellos es el que cobra mayor importancia, y queda claro que no tienen nada que ver con los graffitis de los pastores. En apenas 70 centímetros de longitud por 30 de ancho, se ha descubierto un plano (es decir, un dibujo arquitectónico), con influencias bizantinas en la decoración, que se corresponde con la planta mozárabe del monasterio de San Millán de Suso o Monasterio de Suso, cercano a San Millán de la Cogolla, a apenas unos 30 kilómetros en linea recta de Peña Hueca. Además de la planta arquitectónica hay otro grabado de tres antropomorfos que tienen una presencia importante en el panel y que todo indica que se trata del propio San Millán, en el centro y sobre su cabeza una aureola de santidad y otros elementos que podrían indicar poder, y dos discípulos a ambos lados, uno con brazos en cruz y otro sin brazos. Unos milímetros más arriba de estas figuras está grabadas otras que parecen representar a alguien montado a caballos, además de otros símbolos, como cruces, signos circulares o signos en parrilla y hojas. En todos estos grabados tiene claramente influencia bizantina, como se ve en   los dientes de sierra o diente de lobo, tanto en las figuras humanas como en el resto de elementos. Según Iñaki Líbano, todas esas características permiten datar los grabados en el siglo IX, y fueron realizados con instrumentos líticos, es decir, con piedra afilada, también propios de ese momento histórico.