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José Ramón González: "Hay que visibilizar nuestro trabajo"

M. Rodríguez
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Tras su paso por la política gracias a su cargo como director de Políticas Culturales de la Junta entre 2019 y 2022, vuelve con la intención de tomar las riendas de la UVa para acercarla más a la sociedad y así incrementar el número de alumnos

José Ramón González. - Foto: J. Tajes

Este catedrático de Literatura Española presentó su programa este viernes, pero conoce perfectamente las tripas de la institución porque ya ocupó el puesto de vicerrector de Relaciones Internacionales y Extensión Universitaria y, más tarde, de Internacionalización y Política Lingüística con Daniel Miguel.

¿Qué modelo propone para la UVa?

Tenemos que ser una universidad del siglo XXI y apostar por la flexibilidad, la transformación, la agilidad en la gestión y en la adaptación a las nuevas necesidades. Somos una institución con una gran tradición y eso es una herencia que pesa, que es positiva, pero también hay que adaptarse a los nuevos tiempos.

¿Es necesaria una reorganización de la estructura actual?

Hay que apostar por las nuevas tecnologías, por la digitalización. Hay un vicerrectorado y habría que ver si se pueden ajustar algunas de las áreas que dependen de él. Hay que apostar por la sostenibilidad, por la inclusión, por todos los objetivos de desarrollo sostenible y hay que hacerlo a través de las estructuras que ya existen. Pero también hay que hacer un estudio para ver si podemos buscar fórmulas más eficaces. Estoy abierto a reconsiderar el organigrama para que sea más eficaz.

¿Habría que restructurar también el mapa de titulaciones?

Hay que abrir el debate interno sobre las titulaciones que tenemos, estudiar con los responsables qué está pasando y por qué no se consigue atraer estudiantes de otros sitios. Hay que hacer una reflexión y ver qué titulaciones hay que hacer más eficaces. Y también ver si surgen nuevas necesidades en la sociedad y hay una demanda de nuevos títulos, pero siempre pensando en que tengan la capacidad de atraer estudiantes. Ycomprobar si los másteres y doctorados están funcionando y ver modificaciones que los hagan más atractivos. No es tanto hablar de suprimir si no estudiar qué ha pasado y ver qué se puede cambiar.

¿Qué hará para hacer la UVa atractiva para nuevos estudiantes?

Hemos estado viviendo de nuestro territorio, que en el caso de los grados es bastante lógico, pero en el de los másteres y doctorados es diferente porque hay más competencia para atraer alumnos. El secreto está en hacer una verdadera campaña de promoción entre los que tengan interés en venir. No se puede limitar a anuncios, hay que ser más proactivos y definir el público objetivo para tratar de llegar directamente. Y mejorar la oferta, que los másteres ofrezcan una buena formación, que responda a las necesidades de los estudiantes. Y eso hará que los titulados sean nuestros mejores embajadores para dar visibilidad.

¿Y cómo se puede mejorar la conexión con las empresas?

Es una cuestión a reforzar. Existe relación con muchas empresas, pero muchas veces hace falta llegar a más, involucrarlas en la formación especializada para que tenga conexión directa con el empleo. Las empresas, a diferencia de lo que sucede en otros países, tienen escasa conexión y eso hay que potenciarlo. Habría que potenciar la comunicación para fomentar un diálogo sobre todo lo que podemos ofrecer en la universidad y para escuchar necesidades.

¿Cómo afrontará el necesario rejuvenecimiento de la plantilla y con qué medidas paliaría la precariedad de algunos contratos?

Esto depende del presupuesto y la capacidad económica. Es un problema gravísimo, con facultades y escuelas que están en una situación muy complicada. La única forma de renovar es a través de contratos, que deberían ser de cierta entidad. 

La solución de los asociados es mala. Puede servir puntualmente para suplir a un profesor o por un motivo muy concreto, pero hay que apostar por la consolidación y trabajar en la creación de plazas con posibilidad de permanencia a medio plazo. Es un poco lo que se ha hecho estos años con las plazas de ayudante-doctor, que es una medida eficaz. También es importante apostar por la formación predoctoral porque necesitamos que haya estudiantes formados.

¿La formación online es una asignatura pendiente?

Hay que trabajar en esa línea. Soy partidario de la presencialidad, pero hay que abrirse cada vez más a titulaciones online. Esa es la posibilidad de captar alumnos de fuera, pero es un cambio que llevará cierto tiempo, aunque ya se haya avanzado con la pandemia. Poco a poco va creciendo el interés por esta fórmula.

¿Cómo puede la UVa mejorar su posición en los distintos rankings?

Los rankings tienen una importancia relativa. En los internacionales no se tiene en cuenta, muchas veces, la financiación de las universidades frente a las privadas extranjeras, muy potentes o con una tradición muy fuerte. Hay que relativizarlos, pero también hacer un esfuerzo por estar ahí. Hay que analizar cada caso y potenciar los elementos necesarios. A veces, el subir tiene que ver con la investigación y la publicación en revistas de prestigio. Hay que apostar por visibilizar nuestro trabajo, fomentar las publicaciones y tener una presencia constante en la sociedad. Hay que ser muy visibles dentro de las propias universidades en España, participar activamente en todos los instrumentos de colaboración universitaria, potenciar las relaciones con centros extranjeros y participar en campus europeos.

¿Y cómo fomentaría esa conexión con el entorno?

Tenemos que ser mucho más activos en la presencia social. Hay que abrir las puertas de la universidad, incluso salir de la institución para llevar las actividades a otros sitios. A veces somos muy celosos de nuestro propio espacio y tendemos a cerrarnos en nosotros. También hay recelos a colaborar con otras instituciones porque pensamos que el mérito se lo puede llevar otro, pero es muy importante ser generosos y entender que la colaboración externa es un enriquecimiento mutuo. 

Abriría más nuestras actividades culturales a las ciudades. Tenemos un instrumento magnífico como la Millán Santos, que ha traído a casi 2.000 estudiantes, pero también haría actividades culturales en colaboración con instituciones. Hay diferentes fórmulas para hacer visible lo que se hace en la UVa, como jornadas de puertas abiertas pensando en la sociedad en su conjunto y que sepan qué hacemos.

¿Qué necesidades en infraestructuras se mantienen en Valladolid?

La Facultad de Ciencias necesita un aulario porque ahora mismo tiene problemas de espacio. Lo mismo que sucede en la de Medicina, que durante mucho tiempo no los tuvo, pero ahora que tiene más titulaciones tiene dificultades y empieza a ser agobiante. También hay una reclamación de trasladar la Escuela de Arquitectura para integrarla más en el campus, ya que se ha quedado un poco al margen. Hay muchas cosas que se pueden hacer, pero estamos hablando de inversiones considerables que habría que iniciar en el próximo mandato.

¿Y qué uso daría a edificios vacíos como el de Francisco Mendizabal en la capital vallisoletana?

Ese un edifico que tiene ciertas dificultades. Ahora mismo reacondicionarlo supondría una gran inversión. Habría que replantearse qué hacer con ese espacio vacío, quizás habría que plantearse si es interesante desprenderse de ese edificio o tratar de hacer una permuta con alguna institución para buscar un espacio más próximo al campus. Ya que de forma casi natural se ha creado una especie de campus casi urbano, que arranca en Derecho, sería interesante buscar espacios en esta zona.

¿Hay una apuesta decidida por el hospital universitario vinculado a la Facultad de Ciencias de la Salud en Soria?

Es una cuestión de relaciones institucionales. Hay que hablarlo con las autoridades locales y la Junta. Como candidata no he podido llegar a ese tipo de negociaciones, pero la emprenderé inmediatamente si llego a ser rectora.

¿Qué planes tienen para el edificio I+D+i en Soria, ya que la pandemia ha frenado su puesta en marcha y se ha destinado a impartir clases?

Estuve en Soria y grandes grupos de investigación nos comunicaron que no tenían intención de trasladarse a este edificio. Seguramente se le dará una utilización mixta de clases e investigación. ·En mí idea de fomentar la investigación que exista un edificio como este es crucial e intentaré potenciarlo al máximo.

Forestales es uno de los estudios con menos alumnos, ¿ómo se pueden relanzar? ¿Corren peligro estos estudios en Soria?

Visitamos a su equipo directivo y nos dijeron que tienen pocos estudiantes. Pensamos que hay que intentar relanzarlo y dar a conocer la magnífica investigación que hacen. Puede ser un polo de atracción de estudiantes.

Durante diez años la Casa Junco fue sede social y escenario de actividades de extensión universitaria en el corazón de Palencia. ¿Proyecta recuperar esa cercanía a la sociedad a través de un espacio de similares características?

La Casa Junco le daba mucha proyección a la UVa. Me produce tristeza y no veo fácil revertirlo, pero se podría buscar algo alternativo.

¿Seguirá adscrita la Escuela de Enfermería de Palencia a la UVa o cabe plantear su incorporación?

Es absolutamente necesario adscribirla a la universidad. Lo que hay que hacer es ver el convenio firmado y ver cómo transformarlo. La UVa ganaría mucho si tuviera una facultad propia.

Tras las últimas obras en los edificios y las actuales de la red de calor de biomasa, ¿tiene algún proyecto en materia de infraestructuras para Palencia?

Después de Segovia y Soria, hay que abordar un edificio de investigación. Eso sería a medio-largo plazo.

¿Mantiene el compromiso con la creación del Grado de Enfermería en Segovia y con su implantación a partir del curso 22-23?

Por supuesto. La implantación no sé porque desconozco el detalle de la situación.

Se descartó el edificio Santiago Hidalgo para la futura sede del nuevo grado en Segovia. En principio, se van a dar los dos primeros años en aulas del campus y luego en la futura ampliación del hospital. ¿Será un hospital universitario?

Sé por la prensa que el presidente Mañueco anunció ese compromiso. El edificio Santiago Hidalgo quizás tenga una instalaciones obsoletas, pero si fuera necesario no veo problema en utilizarlo.

¿Y cuál son las previsiones con el edificio Santiago Hidalgo si no se utiliza para enfermería?

En estos momentos, quizás para ampliar aulas, si hiciera falta. Pero es un tema que hay que estudiar.