María Albilla


Soy castellanoleonesa, sí, ¿y tú?

14/04/2021

Qué cosas tiene esto de la identidad, de las raíces, del terruño... De dónde eres determina lo que, en teoría, eres y cómo te sientes. Y resulta que en este país lo más de lo más en cuestión de identidad es ser catalán, porque es que no hay nada en este mundo mundial que se pueda sentir más fuerte que ser catalá. Luego está ser vasco. A cualquier ciudadano de esta región se le llena la boca al decir que es euskaldún y, oiga pues, ni mu decimos ante ello. ¿Y los gallegos? Claro, con su acento pegadizo, sus paisajes de película y el marisquiño y un biquiño hacen patria de su región allá donde van. De norte a sur, no conozco a ningún andaluz que no ame y defienda su tierra con pasión y luego están los de Madrid; ya se sabe, todos ellos modernos y de capital. A ver quién les tose...

Pero ¿a cuántos castellanoleoneses y castellanoleonesas se nos llena la boca diciendo de dónde somos? Los complejos con los que vivimos no se adecuan con nuestra historia ni con nuestra riqueza. Y si no son complejos, deberíamos empezar a vender mejor una tierra que echó raíces en el siglo X como reino de León, en el XI como reino de Castilla y que unió sus destinos en el siglo XIII como la imparable Corona de Castilla. 

¿Que si tenemos idioma propio? Pues ustedes dirán, ¡el mismo que más de 500 millones de personas! ¿Complejo de qué, decían? Castilla y León es la séptima economía de España con un PIB de casi 60.000 millones de euros en 2019 y pocas regiones serían capaces de celebrar con valentía cada año la batalla de Villalar en 1521. Castilla y León es el granero de este país y su situación es clave en las comunicaciones entre norte y sur. Si quiere hablamos de Educación, ámbito en el que revalidó un sobresaliente en el informe PISA del año pasado en Ciencias, Matemáticas y Lectura. Castilla y León son sus 2.248 pueblos y 2,4 millones de habitantes que tienen mucho por lo que caminar con la frente alta.