Distorn compra las antiguas instalaciones de Pescanova

L.M.
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La firma dedicada a la logística, almacenaje y manipulación de mercancías invertirá 3,5 millones y se establece en pleno polígono Burgos Este para estar más cerca de sus clientes y ganar en espacio

Javier Matellanes, dueño de Distorn, frente a las antiguas naves de Pescanova que se derribarán para alzar una nueva. - Foto: Luis López Araico

Una década le ha bastado a Distorn para hacerse un nombre propio dentro del extenso mundo del transporte burgalés. La compañía que fundó Javier Matellanes prepara su desembarco en pleno polígono Burgos-Este tras adquirir este mismo año las antiguas naves de Pescanova (calle Páramo 5-7), que llevaban vacías desde la salida de la multinacional de congelados allá por 2013.
Hasta el momento la mercantil, dedicada a la manipulación de mercancías, almacenaje y transporte, estaba operando de alquiler en las viejas instalaciones de Metalibérica, al pie de la N-120 junto a Asebutra, así como en Castañares.Sin embargo, el crecimiento exponencial de la facturación y de los portes que realizan cada curso les obligó a buscar un recinto en propiedad para aglutinar todos los pedidos y contar con unas oficinas acondicionadas. Es por ello que a finales del año pasado comenzaron a rastrear posibles ubicaciones, y en enero comenzaron a negociar para hacerse con las antiguas instalaciones de Pescanova.En pleno confinamiento cerraron el acuerdo, y desde hace unas semanas las máquinas ya trabajan para demoler parte de una de las naves y posteriormente levantar otra nueva.

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