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Gumiel de Mercado gana 50 vecinos en 4 años por el viñedo

L.N.
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La localidad ribereña representa un caso paradigmático de cómo el vino contribuye a fijar población en el medio rural. De hecho, de los 15 alumnos del colegio, 12 son hijos de migrantes rumanos y búlgaros

Gumiel de Mercado gana 50 vecinos en 4 años por el viñedo - Foto: Valdivielso

En Gumiel de Mercado, la población brota entre los viñedos. En un momento en el que la sangría demográfica asola el medio rural de Castilla y León, el padrón de esta localidad ribereña rompe la tendencia y engorda año tras año. Lo hace con la viticultura como motor económico y, al mismo tiempo, convertida en acicate para luchar contra la despoblación. Las cifras hablan por sí solas: desde 2017 hasta el 31 de diciembre de 2021, el municipio ha ganado 50 habitantes hasta sumar 387 censados. 

Los nuevos vecinos, en algunas ocasiones familias enteras, llegan, fundamentalmente, para trabajar en el viñedo durante todo el año. En su mayoría, proceden de países como Rumanía, Bulgaria y Marruecos. Así lo refleja el censo de Gumiel de Mercado, en el que alrededor de un 30% de los empadronados son de origen extranjero. De los 116 inscritos de otras nacionalidades, hay 86 rumanos, 17 marroquíes y 11 búlgaros. 

El alcalde de esta localidad ribereña, Pedro Gómez, detalla que un porcentaje "altísimo" trabaja en el sector vitivinícola, ya sea a pie de campo o en bodegas. En un ámbito u otro, pero fijando población en el medio rural. En un municipio que, con 1.483 hectáreas de viñedo, se sitúa entre las localidades con más cepas de toda la Ribera del Duero burgalesa. Alberga cuatro bodegas de gran tamaño, una empresa de servicios y entre 30 y 40 viticultores. "Estamos en lo mejor de la Ribera", defiende Gómez, si bien es consciente de que para mantener en el tiempo esta tendencia positiva en cuanto a demografía "hay que tocar muchas teclas para dar con la sinfonía". 

Sea como fuere, Gumiel de Mercado representa un caso paradigmático de cómo el sector vitivinícola contribuye a ganar habitantes, una de las obsesiones de la inmensa mayoría de las zonas rurales de cualquier rincón de España. De hecho, este curso, su colegio cuenta con un total de 15 alumnos, de los cuales 10 son hijos de migrantes rumanos, dos de búlgaros y los tres restantes, de españoles. 

En esta línea, el presidente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, Miguel Ángel Gayubo, defiende que "si no fuera por el vino, hoy nuestros pueblos estarían todavía más despoblados". 

A su juicio, hay dos factores que resultan claves en el papel que juega la viticultura a la hora de fijar población. Por un lado, que en el viñedo "hay mucha gente trabajando los 365 días del año, no son temporeros". Y, por otro, que dentro del propio sector se van generando nuevas formas de negocio en torno al enoturismo que propician que "cada vez se instalen más jóvenes en los pueblos". Desde casas rurales adheridas a la Ruta del Vino Ribera del Duero a guías turísticos o personas con formación en ingeniería agrónoma que han decidido poner en marcha sus propias bodegas. 

"No hace falta más que darse un paseo por los pueblos y preguntar a la gente a qué se dedica. Te dicen viñedo, viñedo y viñedo. Podrían vivir en Aranda, pero la mayoría se queda en los pueblos", agrega al respecto Gayubo, quien también forma parte del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero. 

¿Y la vivienda?. A nadie se le escapa que muchos pueblos de la comarca carecen de viviendas, lo que frena la llegada de nuevos habitantes. En el caso de Gumiel de Mercado, su alcalde trabaja en distintas alternativas. Asegura que recibe "muchas llamadas" de gente que está buscando residencia, pero algunas se encuentran deterioradas por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento y en otras aún no se han resuelto las herencias...

Tratará de convencer a las familias para que las adecenten, además de haber puesto a la venta varias parcelas. Todo para seguir sumando.