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Cinco personas han muerto en carretera en lo que va de 2021

F.L.D.
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Es el mismo número de fallecidos que hace un año a estas alturas. Casi todos los accidentes se produjeron en vías secundarias y en dos de ellos condicionó el consumo de alcohol y drogas

El 5 de febrero perdió la vida un hombre de 55 años en una colisión frontal en Ubierna. - Foto: Alberto Rodrigo

En la Jefatura Provincial de Tráfico preocupa mucho la regresión en las conductas al volante que han percibido desde la irrupción de la pandemia. Es algo que han expresado en innumerables ocasiones, pero de cara al verano han encendido todas las alarmas porque se prevé otro año de turismo interior y un gran desplazamiento por carretera. Que en lo que va de 2021 ya hayan perdido la vida cinco personas inquieta, pero no más que en ejercicios anteriores. Básicamente porque a estas alturas del pasado la cifra era la misma, lo cual confirma la tendencia a la baja del último lustro, especialmente desde la liberación de la AP-1. 

Está claro que el riesgo de siniestro mortal es menor desde que la vieja autopista ha ganado vehículos, porque la gran mayoría de los accidentes se producen en vías secundarias. Y para muestra, lo ocurrido hasta este mes de junio en la provincia de Burgos. Cuatro de los cinco siniestros mortales tuvieron lugar en las convencionales. Solo el último, el atropello en la A-11 días atrás, fue en un trazado de alta capacidad. Falleció arrollado por un camión un hombre de 65 años que pretendía salir de su vehículo averiado. El consumo de alcohol y drogas tocó de refilón a esta tragedia. La concienciación sobre esta conducta sigue siendo uno de los caballos de batalla de la DGT.

Más grave fue lo ocurrido en el kilómetro 103 de la CL-629, a su paso por Maltrana. Un conductor borracho invadió el carril contrario y se estrelló contra un vehículo en el que viajaba una joven de 33 años y su hijo de 4. La mujer falleció en el acto y el menor fue trasladado grave al hospital. En la prueba de alcoholemia, el individuo que pilotaba el coche que provocó el siniestro dio 0,6 miligramos por litro de aire aspirado, más del doble de lo permitido. Días después, volvió a dar positivo cuando circulaba en moto y la titular del Juzgado de Instrucción 2 de Villarcayo decretó su entrada en prisión provisional. Está siendo investigado por homicidio imprudente. 

El primer accidente mortal en las carreteras burgalesas se produjo el 25 de enero en la N-627, en Montorio. Un ciudadano de origen chino falleció tras la colisión de la furgoneta en la que viajaba contra la carga de un camión. Días después, en la N-623 a la altura de Ubierna, un hombre de 55 años pereció tras chocar contra un tráiler. 

Una colisión frontal también fue lo que motivó que otro varón de 55 años perdiera la vida en la BU-V-1002, en Villariezo. La Guardia Civil investigó si un pique entre dos vehículos provocó este siniestro.