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Pequeños detalles que son grandes

I.L.H.
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Los historiadores Juan José Calzada y José Matesanz desgranan en un libro la indumentaria civil y religiosa, las armas, instrumentos o muebles que aparecen en las obras de la seo de los siglos XIII al XVI

Detalle del retablo de la capilla de Santa Ana, de Siloé. - Foto: Alberto Rodrigo / Valdivielso

No se trata de hablar de los gigantes y sus magníficas intervenciones: Gil de Siloé, Felipe Vigarny, Simón de Colonia, Juan de Vallejo... Si no de lo que cuentan los pequeños detalles de sus grandes obras: cómo se celebraba el duelo y el luto, cuál era el ideal de belleza, qué tipo de vestimenta se elegía para cada ocasión, cuáles eran las armas de los caballeros y cuáles las de los infantes, qué tipo de instrumentos musicales se utilizaban...  

Los historiadores Juan José Calzada y José Matesanz lo cuentan en el libro Sociedad, cultura e intrahistoria en las manifestaciones artísticas de la Catedral, editado por el Ayuntamiento. Centrándose en los siglos XIIIal XVI, vienen a completar dos publicaciones anteriores quee Calzada que dedicó a estas temas y a la heráldica, afrontándolo de manera amena: «Es un libro para todos los públicos. No solo se habla desde el plano científico de las   prendas o de los instrumentos, sino que también narramos lo que había alrededor», detalla Calzada.

Sirva como ejemplo el análisis que hacen sobre el luto en el siglo XIV, cuando un tercio de la población de Europa murió por la peste negra, el hambre y las guerras interminables. «Había tantas manifestaciones de duelo que la Iglesia llegó a criticarlas por excesivas. Porque si se llora mucho -venían a decir- no se cree en una vida mejor después de la muerte». Esa disyuntiva hizo que el duelo se reflejara en el color negro, pero también en el blanco, como símbolo de esperanza en la resurrección.

En el libro se detienen también en la apariencia y las modas que hicieron que la indumentaria civil fuera modificando su recato -sobre todo el de la mujer- según la mayor o menor influencia de la Iglesia. 

Respecto a las prendas de vestir incorporan el artículo sobre los tocados en los relieves de Felipe Vigarny que firmaron Consuelo Sanz de Bremond y José Antonio Gárate. Y añaden también la indumentaria militar, el sayuelo o las calzas de quienes aparecen en las esculturas.   

Más de 250 fotografías. La gran mayoría de los elementos a los que hace referencia en el libro se dan en el retablo de la capilla de Santa Ana, de Gil de Siloé, pieza que elige Juan José Calzada para resumir el libro: indumentaria civil como la que mencionábamos, la ropa de los religiosos de diversas categorías (obispos, cardenales, diáconos, sacerdotes, papas...), instrumentos de cuerda, viento y percusión, la música vocal, las armaduras y los escudos e incluso muebles: «Pasamos de hablar de la simple labor de un carpintero a la obra más artística de un ebanista».

Alo largo de las más de 430 páginas y 264 fotografías de Luis Cembranos Díaz, los autores se fijan también en las representaciones de estos elementos en la colección de tapices del templo gótico. «Nos detenemos sobre todo en cuatro que versan sobre las virtudes triunfando sobre los vicios, la muerte de Cleopatra, David y Goliat y el regreso del hijo pródigo», señala Calzada que apunta a José Matesanz como el autor que se ha centrado más en este tema.

El libro Sociedad, cultura e intrahistoria en las manifestaciones artísticas de la Catedral se presentó ayer en el Salón Rojo del Teatro Principal y está a la venta en las librerías de la ciudad a un precio de 35 euros.