Al ladrón le dan con la puerta en las narices

S.F.L.
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Félix e Imanol Pérez avanzan con el negocio familiar y abren en Burgos el primer local que trabaja con cerraduras que detectan robos

El burebano Félix Pérez (c.) posa junto a sus hijos Imanol (i.) y Félix, que han continuado con el oficio familiar en Burgos. - Foto: DB

Cajones y armarios abiertos, camas semideshechas, ropa tirada, objetos destrozados en el suelo que dificultan el paso y bolsos... Esta estampa puede corresponder al estado en el que queda una vivienda después de un seísmo, pero también de un robo, donde la intimidad del inquilino queda totalmente violada.
Los hermanos briviescanos Félix e Imanol Pérez emprendieron su andadura profesional en 2018 gracias a los conocimientos adquiridos junto a sus padres en el negocio familiar, la Cerrajería Freijo de la capital burebana. Ampliaron fronteras e inauguraron su propia empresa en Burgos especializada en el sector de la seguridad residencial: Jufex Seguridad, sin dejar de lado el servicio cerrajero las 24 horas tanto en la capital, como en Briviesca y toda la comarca burebana.
Todo comenzó cuando les brindaron la oportunidad de hacerse cargo de un negocio ya montado. Sus dueños lo dejaban y les propusieron regentar el local. A lo ya incorporado añadieron el trabajo de cerrajería que habían aprendido durante años y la exposición de puertas ‘inteligentes’. Las ganas de crecer les hizo especializarse en ofrecer y garantizar a los usuarios las mayores soluciones de seguridad que existen actualmente.
Dentro de un mercado, la distinción resulta fundamental. Es la manera de destacar del resto y atraer la atención de los clientes. Así, distribuyen puertas de INN Solutions, las cuales cuentan con sensores que detectan si esta es atacada y avisan mientras el delincuente sigue fuera de la vivienda, un producto exclusivo que solo ellos disponen en Castilla y León. «Nadie más trabaja con puertas que revelen robos como las nuestras», declara Félix.
En España la seguridad de las viviendas se ha quedado muy obsoleta. Más del 80% de las entradas permanecen desprotegidas y pueden abrirse fácilmente en cuestión de minutos con distintos métodos como el bumping, ganzuado, extracción de bombillo, magic key... «Un paraíso para los delincuentes», apuntan los hermanos.
Por ello, resulta fundamental actualizar las cerraduras -o incluso la puerta- con las últimas innovaciones en control. De esta manera los hogares  se mantendrán protegidos y los propietarios tranquilos. Según los conocimientos de los empresarios, para garantizar la custodia de una puerta del siglo XXI, esta debe de cumplir las tres requisitos: una resistencia física, la detención de un ataque y el control de la llave.
El acero cubre la estructura de sus productos y el marco. Los detectores trampa ocultos, tanto en la estructura como en el interior del sistema de cierre, detectan anticipadamente un ataque antes de que al caco le quedase tiempo para entrar en el domicilio. De nada sirve todo el control anteriormente citado si cualquiera puede hacerse con una copia de la llave. «Nadie, excepto el propietario, tiene la posibilidad de conseguir el elemento clave de acceso», exponen. Es más, si intentaran fabricarlo, el sistema se hace eco y avisa al propietario de que dicha llave ha intentado ser duplicada.
Quitar tiempo al ladrón tiene su efecto. La función de ambos jóvenes se basa en mejorar puertas de viviendas. Su lema, quitar tiempo al ladrón, tiene su efecto. Cuando los sensores detectan anomalías saltan las alarmas y avisa al propietario a través del teléfono móvil.
Desde que comenzaran la costosa aventura de regentar su propio negocio, todo ha ido rodado. Burgos, Valladolid, Palencia o León son las ciudades donde ya han instalado el sistema. La web también les favorece y muchos de sus usuarios llegaron a hacerse eco de su empresa a través de las publicaciones online. Actualmente, como todo español, esperan en casa a que todo vuelva a la normalidad.