Ginecología pierde otro efectivo y plantea cerrar consultas

G.G.U.
-

A una jubilación ya prevista se suma la marcha de otro profesional. Se cuestiona el apoyo al hospital de Aranda

La merma de plantilla ha intensificado la habitual búsqueda de ginecólogos dispuestos a venir al HUBU.

El servicio de Ginecología del HUBU perderá dos efectivos en cuestión de días: en un caso por jubilación y en otro por decisión personal. De esta manera, una plantilla que en verano la conformaban 28 personas será la próxima semana de 22 efectivos, por lo que ya se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de cerrar consultas y replanificar los tiempos de quirófanos para acomodar la actividad a las agendas de los especialistas disponibles.

Y ahí entra la posible solicitud de reversión del apoyo al hospital ribereño Santos Reyes, que pudo contratar a un ginecólogo después de que se incorporaran dos especialistas procedentes del HUBU:uno prolongó la edad de jubilación y se incorporó justo a finales de verano para pasar consulta (está exento de hacer guardias por edad) y el segundo asumió la dirección de la sección de Ginecología del hospital arandino (no se considera servicio, dado que el HUBU es el centro de cabecera) a primeros de noviembre.

A estas dos bajas en la capital hay que añadir tres jubilaciones (la última es la citada en el primer párrafo y se hará efectiva la próxima semana) y, ahora, la decisión de otro de los profesionales de marcharse. Es decir, seis personas menos que hace cuatro meses. Y, hay que puntualizarlo, entre estos 22 efectivos que ahora conforman la plantilla se incluye el exgerente del HUBU, Miguel Ángel Ortiz, que está en fase de reciclaje porque lleva décadas dedicado a la gestión. Es decir, que, en realidad, ahora mismo son veintiuno. Y eso obliga a replanificar consultas y, en algunos casos, a dilatar la espera media en las listas.

Esta situación ha intensificado -por ahora sin éxito- la habitual búsqueda de ginecólogos dispuestos a trabajar en la capital, que asume la asistencia de mujeres de toda la provincia e incluso algunas de Soria. Su población de referencia suma las 270.000 personas, al menos sobre el papel, donde se supone que los hospitales de Aranda y Miranda se encargan de sus áreas de influencia. Pero desde la toma de posesión de Verónica Casado como consejera de Sanidad este aspecto es relativo, ya que al actual gerente del HUBU, José María Romo, se le encomendó expresamente la responsabilidad de garantizar la asistencia en los dos hospitales comarcales: el mirandés Santiago Apóstol y el Santos Reyes.

Este último, de hecho, ya deriva al complejo asistencial de la capital las ecografías del segundo trimestre de embarazo. Lo hace desde el pasado verano, cuando el centro que atiende a toda la Ribera admitió que no podía garantizar la continuidad asistencial (las guardias) en el paritorio por falta de efectivos;durante varias semanas estuvieron trabajando con tres de seis.

Ante semejante tesitura, el servicio del HUBU se ofreció, de forma voluntaria, a pasar consulta y a hacer guardias periódicamente. Lo que en principio fue apoyo puntual se acabó estabilizando a comienzos de noviembre, pero en el servicio hay quien sostiene que ahora no están en condiciones de garantizar ese refuerzo en el comarcal.