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Los patios dejan de ser asfalto

B.G.R.
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El instituto Diego Porcelos proyecta un huerto, una laguna y una arboleda para mejorar sus espacios exteriores y aprovecharlos con fines didácticos. Los colegios Los Vadillos y Padre Manjón también se suman a la iniciativa

Espacio anexo al centro de Secundaria Diego Porcelos conocido como el antiguo campo de rugby. - Foto: Luis López Araico

Cambiar asfalto y terreno baldío por naturaleza. Este es el objetivo que busca el instituto Conde Diego Porcelos, que ha sido seleccionado por la Junta, junto a los colegios Los Vadillos y Padre Manjón en la capital, para participar en el programa de renaturalización y adaptación al cambio climático de los patios escolares. Presentó un amplio proyecto de actuaciones, aunque no todas ellas se llevarán a cabo debido a que aún se desconoce el presupuesto del que se dispondrá, que puede oscilar entre los 30.000 y los 150.000 euros, tal y como explica su director, Jesús Martín.

Las amplias instalaciones de las que dispone, tanto las que se usan para tal fin como las anexas (antiguo campo de rugby), permitirán acometer intervenciones como la plantación de una arboleda, la creación de un huerto y una laguna, hoteles para insectos y una zona dedicada a poder impartir clase al aire libre, además de pistas de cross. Martín explica que las obras de acondicionamiento, de las que se ocupará la Junta, comenzarán este verano, incluyendo trabajos como la mejora del césped o la recogida de aguas pluviales.

La intención es que este nuevo espacio pueda estar disponible al inicio del próximo curso. A partir de ese momento, será la comunidad educativa la que se ocupe de su cuidado, ya sean estudiantes, profesores e incluso familias. En este punto, el director del instituto precisa que, una vez culminado el proyecto, se baraja la posibilidad de poder abrir las instalaciones a otros centros de la capital.

La actuación va más allá de la estricta mejora ambiental y puesta en valor de los patios, ya que el objetivo es que esta renovación tengan un uso didáctico. «Hay que tener en cuenta su aplicación en asignaturas como Biología o Geología, Educación Física, Matemáticas, Lengua o Física», explica Martín, que a modo de ejemplo pone el foco en la observación de árboles, la práctica de actividades deportivas, la utilización de espacios para el cálculo de áreas o la realización de experimentos relacionados con planos o mediciones de CO2.

En la memoria presentada a la Junta, el centro expone los problemas que representa el estado actual de las superficies de recreo, invadidas en algunas zonas por plantas o hierbas altas; la acumulación de una alta densidad vegetal que puede entrañar peligro de incendio en verano; la concentración de basura; la necesidad de implantar un sistema de riego o la necesidad de instalar algún generador de energía renovable que sirva, además desde el punto de vista educativo, para poder reducir la huella de carbono de todo el instituto.

Otro de los centros de la capital que ha resultado seleccionado es el colegio Padre Manjón. Los técnicos regionales ya han visitado las instalaciones de la calle Salas y la Dirección se encuentra a la espera de recibir sus propuestas, que elaborarán a partir del proyecto presentado. Su responsable, Sofía Rodríguez, explica que el planteamiento pasa por adecentar el jardín botánico ya existente y poner en marcha un ruta que permita sacar más partido educativo a este recurso. Además, sugiere la creación de más zonas de arboleda que permitan espacios de sombra hasta ahora inexistentes y lugares de descanso para los niños.

El presupuesto asignado todavía no se ha concretado, si bien Rodríguez confía en que las obras comiencen este verano. Lo mismo espera David Ureta, director de Los Vadillos, también incluido en el programa. En su caso, han confeccionado un proyecto en el que ha participado un profesional del Real Jardín Botánico de Madrid con el fin de «devolver» la naturaleza al centro, recordando en este sentido que el patio sur fue en su día una zona de arboleda. Tanto el suelo de este espacio como el de la zona norte se encuentra deteriorado, por lo que propone soluciones de un asfalto más poroso que resista a las condiciones meteorológicas.

Ureta detalla que la intención es levantar parte de ese cemento para plantar especies arbóreas, a lo que suma la creación de un aula al aire libre. No obstante, aún desconoce cuáles serán las propuestas que envíe la Junta de Castilla y León.