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Condenadas 3 mujeres por acoso e insultos a una familia gitana

EFE
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La familia, con cuatro menores de edad, decidió cambiar de domicilio ante las coacciones sufridas

La unidad de la gestión de la diversidad de la Policía Local y Secretariado Gitano intervinieron en el conflicto. - Foto: @PoliciadeBurgos

El juzgado de lo Penal 2 de Burgos ha dictado este martes sentencia de conformidad de tres meses de cárcel para tres vecinas de un edificio denunciadas por insultar gravemente y acosar a una familia de etnia gitana, con cuatro menores de edad, entre marzo y septiembre de 2020, durante la pandemia de la covid-19.

Las tres mujeres estaban acusadas de un delito de coacción vecinal con la circunstancia agravante de motivación antigitana y aunque han sido condenadas a prisión, fuentes del caso han apuntado que con toda probabilidad su letrada defensora pedirá la suspensión de la pena y no llegarán a ingresar en la cárcel, salvo que cometan un nuevo delito en los próximos dos años.

Fue la Fundación Secretariado Gitano la que presentó denuncia ante la Fiscalía especializada de delitos de odio de Burgos y apoyó a las víctimas para que pudieran personarse como acusación particular en el juicio, al considerarlo un caso emblemático, representativo de una pauta de discriminación antigitana.

La denuncia, cuyo contenido ha sido aceptado íntegramente por las condenadas, incluía una serie de insultos verbales que proferían a la familia. Además, se denunciaba que las acusadas remitieron una carta a la familia en la que se les llamaba "salvajes". También se les acusaba de generar un clima hostil de todo el vecindario contra la familia gitana, ya que llegaron a publicar un cartel en el portal en el que hacían un llamamiento a los vecinos para que fueran a su casa a comprobar los ruidos.

Además, una de las acusadas publicó en redes sociales mensajes en los que se quejaba de la llegada de "familias numerosas problemáticas de etnia gitana", generándose a raíz de esta publicación mensajes de odio antigitano por parte de otros usuarios.

Las acusadas fueron las únicas vecinas que se quejaron de supuestos comportamientos incívicos por parte de la familia de etnia gitana y presentaron varias denuncias ante la Policía Local, que acudió al inmueble en varias ocasiones y no pudo constatar ninguna infracción por parte de esta familia.

La situación de acoso e insultos que sufrió la familia por parte de las vecinas, desde el mismo momento en el que entraron a vivir en la casa, llegó a generarles tal ansiedad y miedo que terminaron por cambiarse de domicilio.

ARCHIVADO EN: Burgos, COVID-19, Pandemia, Policía