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El regreso de quien nunca se fue

M.R.Y. (SPC)
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Trump se prepara para anunciar su candidatura a las presidenciales de 2024 para tratar de relanzar a un Partido Republicano decepcionado tras unas elecciones legislativas en las que no supo aprovecharse de la debacle de Biden

El regreso de quien nunca se fue - Foto: MIKE SEGAR

No se presentaba a las recientemente celebradas legislativas de Estados Unidos. Ni siquiera forma parte de la política en activo del país. Pero Donald Trump fue el protagonista de un proceso electoral que él mismo ha tomado como una rampa de salida hacia su regreso. Aunque, realmente, no vuelve, porque nunca se ha ido y las conjeturas de que intentará nuevamente ocupar la Casa Blanca son más reales que nunca. La próxima semana está previsto un «importante anuncio», según él mismo adelantó hace unos días, en el que nadie duda que revelará un secreto a voces: su candidatura con el Partido Republicano para las presidenciales de 2024. 

Aunque se esperaba un éxito mayor, los resultados siguen siendo favorables para una formación que ha recuperado el poder de la Cámara de Representantes. Y Trump, consciente de que todos los dedos le señalaban a él, hizo toda una declaración de intenciones antes de conocerse el recuento: «Si ganan, debería llevarme todo el crédito. Si pierden, no me deberían echar la culpa para nada».

Así es el magnate, un hombre que parece incapaz de asumir una derrota. No en vano, aún sostiene su teoría de fraude electoral en los comicios de 2020. 

 «Me presenté dos veces y gané dos veces», apuntó hace apenas unos días refiriéndose, nuevamente, a un complot demócrata que lo habría hecho perder la Presidencia ante Biden. «Y lo hice mucho mejor la segunda vez que la primera, obteniendo millones de votos más en 2020 que los que obtuve en 2016; y del mismo modo, obteniendo más votos que cualquier presidente en ejercicio. Y ahora, para que nuestro país sea exitoso y seguro y glorioso, muy, muy, muy, probablemente lo haré de nuevo, ¿de acuerdo?», insistió. 

Es por eso que pocos dudan de que, pese a la decepción vivida en las legislativas, el exmandatario volverá a la carga. Con un Biden de capa caída -su popularidad se encuentra en mínimos-, Trump se presenta como el hombre llamado a salvar de nuevo al país de la grave crisis económica por la que pasa -en sus mítines, el lema Save (salvar) ha estado presente en todo momento-.

Por el momento, en su partido sigue siendo la apuesta ganadora. Hasta un 49 por ciento de los republicanos asegura que le votará, muy por delante de otros rivales como el gobernador Ron DeSantis, que obtendría un 25 por ciento.

Poco parecen importar las causas que todavía tiene pendientes por instigar el asalto al Capitolio o por presuntas irregularidades en su emporio empresarial. Sus seguidores son constantes y, de hecho, cada vez son más los demócratas descontentos con Biden que le señalan para volver a liderar el partido. Aunque todavía queden dos años por delante y, en política, en ese tiempo puede cambiar todo.