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El Museo del Ferrocarril de Ircio abrirá sus puertas este año

JUNIOR VIEIRA
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Se trata de una inversión totalmente privada de Julio García, uno de los promotores del proyecto en Miranda. «El Ayuntamiento no apuesta por ahí, no lo entiendo», afirma

Julio García, coleccionista, mostrando parte del nuevo Museo del Ferrocarril de Ircio. - Foto: Jesús J. Matías

Tras años de trabas legales y complicaciones, el Museo del Ferrocarril no abrirá en Miranda, sino que lo hará en el pueblo de Ircio. Se trata de una inversión completamente privada de la mano de Julio García, propietario de la colección, y su apertura está prevista para este mismo año. A falta de ultimar una maqueta, este edificio de más de 240 metros cuadrados albergará cientos de objetos relacionados con el mundo del ferrocarril. «Esto tiene su atractivo turístico. El Ayuntamiento no apuesta por ahí, no lo entiendo», afirma García. 

El proyecto estaba planeado inicialmente en Ircio, pero la entrada de la Fundación Coral hizo retomar los contactos con el Consistorio para construirlo en Miranda. «Teníamos un proyecto de obra, pero entró a la palestra José Luis Solana y se paralizó todo», explica. Sin embargo, las complicaciones en torno a una cofinanciación público-privada lo entorpeció. «No me lo creo, he consultado con algún experto en ese tema y me dice que eso no es así», remarca el promotor. 

Ante el paso del tiempo y las dificultades encontradas, se decidió por retomar la construcción del actual edificio en una parcela de Ircio. «Ha sido una inversión totalmente privada», destaca García. A día de hoy, son cientos los utensilios ferroviarios que se pueden observar en las dos plantas del lugar. «Aunque la superficie no sea la de un gran museo, sí que te puedo decir que podemos tener una de las mejores colecciones privadas de toda España en cuestión de material pequeño», cuenta García. No ha contado con ninguna ayuda para ello. «Solo la de mi padre que empezó y la de mi mujer y mi hijo que siempre me apoyan», puntualiza.

El interior del local está prácticamente acabado y solo faltan unos pequeños detalles para poder ponerlo en marcha. «Las cosas van aumentando en volumen y llega un momento en el que tienes que tomar determinaciones. Yo este año hago 65, el tiempo corre, la vida se va y te mueres sin hacer lo que tenías previsto. Los objetivos hay que cumplirlos o por lo menos tratar de cumplirlos», explica García. Por ello, decidió trasladar gran parte de su colección a este edificio en Ircio. En él se pueden encontrar desde carteles, tacógrafos, recreaciones o máquinas de billetes. Todo acompañado de un sonido ambiente de ferrocarril. 

Este proyecto personal comenzó a hacerse realidad hace ya dos años. «Esto se empezó a construir el primer día del confinamiento», recuerda García. Mientras toda la población permanecía en sus casas, «hubo que ponerse a trabajar como fieras», explica. A partir de entonces, quedaba otra tarea muy complicada. «Empezamos a meter material en febrero de 2021 y aún lo estamos haciendo», cuenta el coleccionista, quien añade que «no queremos hacer las cosas mal y con prisas».

Incomunicación. El Consistorio destinará este año la partida presupuestada de 100.000 euros del Museo del Ferrocarril a reurbanizar la calle Fidel García. Todo ante la imposibilidad de poder realizar el proyecto este mismo año. Sin embargo, no fue comunicado ni al propio coleccionista ni al presidente de la Fundación Galletas Coral. «Yo con el Ayuntamiento nunca he tenido ni relación ni información. José Luis Solana tampoco sabía nada», explica García, quien añade que se enteró porque le «filtraron la noticia antes de que saliera en prensa». Este mirandés considera que «el proyecto nunca ha estado vivo» y que «se han dado muchos rodeos». 

La posibilidad de construir un instalación cultural en torno al mundo ferroviario supondría un verdadero empujón a la economía mirandesa. «Si tendría apoyo institucional, tendría mucho más tirón», remarca García, quien añade que lo haría sobre todo en sectores como el de la «hostelería». Sin embargo, cree que desde las instituciones políticas «nunca ha habido ánimos de poder llevarlo a cabo». «No es algo que me haya pillado de sobresalto», admite. Aunque desde el equipo de gobierno mantengan su «firme» intención de poder sacar adelante este proyecto en la ciudad, García se muestra escéptico. «La voluntad política del Ayuntamiento de Miranda para la realización de esto siempre ha sido cero», lamenta. Ante este escenario, el propio coleccionista decidió volver a retomar la idea por su cuenta e instalar gran parte de su extensa colección en un edificio en el pueblo de Ircio.