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El HUBU intentará adjudicar por segunda vez 4 cambios de sexo

G.G.U.
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Las cuatro clínicas interesadas en la realización de vaginoplastias a pacientes del hospital incumplían los requisitos de la licitación pública, que quedó desierta. Salía por 76.200 euros

Los quirófanos del HUBU sí realizan algunas operaciones genitales, pero no las consistentes en recrear la vagina; por eso se externalizan. - Foto: Valdivielso

El HUBU tendrá que volver a sacar a licitación pública la realización de cuatro vaginoplastias a pacientes que están en lista de espera para completar el proceso de cambio de sexo de hombre a mujer. El primer intento ha resultado fallido, ya que las cuatro empresas que se presentaron a la adjudicación incumplían, todas, el mismo requisito: no detallar por separado el importe de los distintos conceptos para los que el hospital sí había desglosado precios unitarios;es decir, por no especificar cuánto cobran por cada vaginoplastia simple, cuánto por la vaginoplastia mediante técnica de colon y cuánto por los ingresos del seguimiento postquirúrgico.

Por esa razón, la convocatoria ha quedado desierta y, según fuentes oficiales, volverá a sacarse a concurso en un futuro. En verano salió por un importe máximo de 76.200 euros (sin IVA). Las cuatro clínicas interesadas eran: Barnaclinic, Hospital Pardo de Aravaca, Iván Mañero Clinic y Madrid Plástica Surgery Group.

La reasignación genital es una prestación incluida en la cartera de servicios de la sanidad pública, pero el HUBU siempre ha derivado la mayoría de las cirugías que culminan el proceso a centros especializados. En parte, porque en Burgos solía haber casos contados y los servicios implicados alegaban falta de personal y una presión asistencial muy fuerte como para asumir una nueva indicación quirúrgica que, además, es muy compleja.

Sin embargo, el HUBU sí asume con medios propios buena parte del proceso de cambio de sexo para los pacientes de su área de referencia; incluyendo la primera fase quirúrgica que, en función del caso, suele consistir en la implantación de prótesis mamarias o en una mastectomía para quitar los pechos, si la transición es de mujer a hombre. 

Y, en este caso, hay pacientes que pueden completar el proceso sin salir de Burgos, dado que Urología sí coloca prótesis de pene y practica otras cirugías genitales.

Pero los cambios de hombre a mujer conllevan la recreación de una vagina, que es algo que el HUBU afirma no poder realizar con medios propios. Y por eso los externaliza. En este caso, el plazo de ejecución era de un año a contar desde el 1 de septiembre, por lo que la necesidad de adjudicarlo de nuevo retrasa todo el proceso.

Un proceso largo. El cambio de sexo no consiste solo en una o varias cirugías, sino que es un proceso largo, que conlleva varias fases y que implica a todos los niveles asistenciales, aunque especialmente a la Atención Hospitalaria.

El protocolo vigente en Castilla y León establece que en las consultas de los centros de salud se produzca la primera derivación y se atienda todo lo que no asuma el hospital. Así, la primera consulta externa de la persona que quiere una reasignación genital está en Psiquiatría, donde se evalúa durante medio año el grado de adaptación al género sentido. A continuación interviene Endocrinología, donde se prescribe y evalúa la terapia hormonal durante períodos de hasta dos años o más.

La última fase es la quirúrgica, que puede conllevar varias cirugías. Las primeras intervienen en la apariencia externa, especialmente en lo relativo al pecho, y las últimas ya son las genitales, en las que la reasignación de sexo es completa. Por eso, antes hay otra reevaluación del paciente.