Burgos entra en riesgo extremo, pero con las tasas más bajas

GADEA G. UBIERNA
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La capital y Miranda tienen las incidencias más elevadas de la provincia, donde también ha habido un leve aumento de pacientes con covid-19 en planta por la ausencia de altas de ayer

Sanidad confía en haber puesto las dos dosis de la vacuna de Pfizer en las residencias de ancianos para mediados de febrero, lo cual evitará ingresos. - Foto: Valdivielso

En un mes, Burgos ha pasado de ser la provincia con las incidencias acumuladas más altas de la región a tener las más bajas, a pesar del alza de contagios provocado por el aumento de contactos y de movilidad de las Navidades. De hecho, la provincia superó ayer el umbral de los 200 nuevos positivos por cada 100.000 personas en los últimos siete días (207,03) que, según criterio de la Junta, determina el riesgo extremo de transmisión del SARS-CoV-2 y conlleva la adopción de las medidas excepcionales impuestas aquí antes de tiempo:cierre del interior de bares y restaurantes, gimnasios, comercio de las grandes superficies y salas de apuestas.

Ahora, está por ver si la vuelta a la rutina -así como las restricciones que entraron en vigor el miércoles- ralentiza el aumento de los contagios y las incidencias acumuladas hasta estabilizarlos y hacer factible que la situación se encauce o si la tercera oleada va a seguir el curso de la segunda, donde fueron necesarias ocho semanas completas tras el punto de inflexión epidemiológico (el puente del Pilar) para que las tasas de nuevas infecciones regresaran a valores ‘manejables’. En este nuevo pico pandémico, la tendencia tornó en creciente en Nochevieja y Año Nuevo, por lo que es pronto para determinar si la evolución está siendo como en otoño. 

Ahora, como entonces, la mayor preocupación de la Consejería de Sanidad es en cuántos casos la infección confirmada va a provocar complicaciones que requieran hospitalización. Primero, porque los recursos son limitados y, segundo, porque a esta oleada se llega con mayor presión asistencial por la enfermedad del coronavirus de la que había en octubre. En los tres hospitales de la provincia, de hecho, ayer ya se produjo un leve aumento de la ocupación en planta (66 ingresados frente a los 61 del día previo), que se explica por la ausencia de altas en el HUBU y en el Santiago Apóstol (Miranda), que sumaron siete ingresos nuevos. Solo en el ribereño Santos Reyes se consideró que una persona estaba suficientemente recuperada como para continuar con el tratamiento en su casa y, así, se mantiene en seis pacientes infecciosos (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este jueves)