El silencio como homenaje

G.G.U.
-

Por primera vez desde 1901, el Cristo de la Salud volvió a procesionar por las calles de la capital. Lo acompañaron 67 personas de cuatro cofradías diferentes, en recuerdo de todos los cofrades que ha tenido Burgos en su historia

Dieciséis cofrades cargaron sobre sus hombros los cerca de 400 kilos de la imagen del Cristo de la Salud, que está fechada a finales del siglo XV y se cree que es la más antigua de Burgos. - Foto: Luis López Araico

A las 23.30 h. los nervios por la sacristía de San Cosme dieron paso a una buscada austeridad. La Procesión del Silencio intenta regresar a los orígenes de la Semana Santa burgalesa y homenajear a los que la han protagonizado a lo largo de la historia. Y de ahí que se aproveche la quietud de las primeras horas de la madrugada para recordar a todas esas personas con una marcha cargada de simbolismo